{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Los escritores, hijos de Baco","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"RQWDbn7Smw\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/05\/27\/los-escritores-hijos-de-baco\/\">Los escritores, hijos de Baco<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/05\/27\/los-escritores-hijos-de-baco\/embed\/#?secret=RQWDbn7Smw\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Los escritores, hijos de Baco&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"RQWDbn7Smw\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"\u00abAhora, \u00a1oh Baco! te cantar\u00e9 a ti y contigo a las selvas, los vergeles y el olivo que crece tan lentamente. \u00a1Ay\u00fadame dios de la vid!\u00bb Virgilio, Ge\u00f3rgicas, libro II. Los escritores requieren de genio y oficio, de t\u00e9cnica e inspiraci\u00f3n. El vino facilita a veces \u2013subrayo el \u00aba veces\u00bb\u2013 los vuelos del alma y desata a la inteligencia de sus telara\u00f1as y monoton\u00edas. Frecuentemente, los poetas, los m\u00edsticos y los enamorados han visto en la embriaguez una imagen del amor. Seg\u00fan la leyenda, Dionisio ni\u00f1o descubri\u00f3 la vid. Los ni\u00f1os son curiosos (tambi\u00e9n los ni\u00f1os mitol\u00f3gicos) y entre descalabros y travesuras alguna vez hacen algo de provecho. Baco plant\u00f3 la diminuta semilla en un hueso de p\u00e1jaro, maceta que pronto fue insuficiente. Coloc\u00f3 entonces \u00abla matita\u00bb en el f\u00e9mur ahuecado de un le\u00f3n. Finalmente, la parra fue acurrucada en el f\u00e9mur de un asno. Moraleja: beber vino con mesura proporciona la alegr\u00eda de un ave; en mayor cantidad genera la fuerza del le\u00f3n; en exceso, la estupidez del burro. En la salida de cualquier bar podemos verificar la f\u00e1bula\u2026 El exceso del vino es destructivo. Sin embargo, los escritores le tenemos particular cari\u00f1o al vino y no dudamos en gastar r\u00edos de tinta alabando sus virtudes, acaso porque la embriaguez y la inspiraci\u00f3n algo tienen en com\u00fan. Esp\u00edritu e inspiraci\u00f3n son dos palabras emparentadas. Seg\u00fan el Diccionario, inspirar es \u00abatraer el aire externo a los pulmones\u00bb. La inspiraci\u00f3n es et\u00e9rea, intangible, inasible, como el aire. Spiritus significa en lat\u00edn soplo, viento, h\u00e1lito. Los vapores del aguardiente y del vino son inspiradores. Aspirar el esp\u00edritu de un buen Rioja facilita la composici\u00f3n de sonetos y madrigales. Con jugo de naranja y refrescos de cola no se gana f\u00e1cilmente el Nobel. \u00abLos poetas son \u00e1nforas que guardan el vino de la vida\u00bb, escribi\u00f3 H\u00f6lderlin. H\u00d6LDERLIN Y BACO Dionisio es hijo de Zeus y Semele. El rey del Olimpo, transformado en rel\u00e1mpago, fecund\u00f3 a la joven. Baco nace de la tormenta. H\u00f6lderlin lo llama \u00abfuego divino\u00bb. El vino concentra las llamas celestes, enciende el alma y quema el cuerpo. El culto a Dionisio proviene del Oriente. Es un dios tel\u00farico, como Dem\u00e9ter, diosa de la agricultura. Ambas deidades eran anteriores a las invasiones d\u00f3ricas en Grecia. Los dorios, oriundos del norte, se afincaron en el Peloponeso. Tra\u00edan entre sus enseres al rubio Apolo. De ah\u00ed que en Esparta \u2013la ciudad doria por excelencia\u2013 el culto estuviese centrado en Febo Apolo, el dios solar. En cambio, en las ciudades griegas de Asia Oriental, florec\u00eda el culto a Dionisio, el dios de la pasi\u00f3n, de las risas. Nietszche contrapuso la racionalidad de Apolo a la vitalidad de Dionisio. El vino es misterio: despierta apetitos, fortalece \u00e1nimos deca\u00eddos, amaina dolores, provoca carcajadas. Lo opuesto a la disciplina espartana. Sin vino no hay discotecas ni cabaret. Dice el refr\u00e1n que cualquier alegr\u00eda que no provenga del alcohol es completamente ficticia. \u00abVerdad es que el jugo de las frescas vides\/ nos llena de una fuerza sagrada\u00bb: H\u00f6lderlin \u00a1Fuerza sagrada! Una cuba, un gin-tonic, un daikir\u00ed, un borgo\u00f1a. El vino estimula el alma, y precisamente por ello uno puede cometer locuras cuando se excede. Nietzsche admir\u00f3 los instintos, representados por Dionisio. El fil\u00f3sofo del superhombre vislumbr\u00f3 en Dionisio el anuncio del ate\u00edsmo. Los devotos de Dionisio no son domesticados por la raz\u00f3n. La exuberancia vital est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal. La embriaguez inhibe las represiones. El anticristo se rebela contra la divinidad. Parad\u00f3jicamente, el piadoso Plat\u00f3n aconseja ofrecer vino a los ancianos para reanimarlos en las liturgias. El vino plat\u00f3nico sirve para dar culto a los dioses; el de Nietzsche para blasfemar. Los viejos, reconfortados por la bebida, rezar\u00e1n con m\u00e1s vigor. Estamos en el camino m\u00edstico. AQUA VITAE: EL AGUA DE LA VIDA Menester es distinguir entre el aguardiente y el vino. Docto y goloso, advierte Alfonso Reyes: \u00abEl licor no es un mero compuesto de alcohol, agua destilada, az\u00facar y una esencia determinada. El destilador prepara sus licores como el cocinero sus salsas y condimentos. Y as\u00ed como el arte de la cocina est\u00e1 en el cortejo de sabores en torno a un sabor principal, as\u00ed el licorista se entrega a una orquestaci\u00f3n semejante, sujeta a sus leyes arm\u00f3nicas y a sus dosificaciones precisas\u00bb. (Memorias de cocina y de bodega). El aguardiente era conocido desde la Edad Media. Hasta el siglo 16 s\u00f3lo se recurr\u00eda a \u00e9l en calidad de medicina. Por el contrario, la cerveza y el vino eran dispensados a ni\u00f1os y mujeres como alimento. A partir del siglo 18, los soldados se aficionaron al aguardiente para hacer m\u00e1s llevaderas sus austeridades. El aguardiente devino lubricante de la maquinaria social. Y as\u00ed como existe diversidad de aceites, as\u00ed hay una gama de vinos para las distintas ocasiones. El millonario Arist\u00f3teles Brumell de La muerte de un instalador, (\u00c1lvaro Enrigue), asocia los licores con diferentes estados de \u00e1nimo: \u00abTambi\u00e9n consumo licores dependiendo de los estados por los que transita mi alma. He categorizado las correspondencias entre \u00e1nimos y bebidas basado tambi\u00e9n en las consideraciones de Hoffman. (\u2026) Siguiendo los pasos de mis maestros, he dise\u00f1ado una tabla de licores que me ceden su esp\u00edritu. Para alcanzar un estado levemente ir\u00f3nico templado de indulgencia, an\u00eds seco. Para una sensaci\u00f3n de soledad con profundo descontento de m\u00ed mismo: ron. Alegr\u00eda musical: ginebra. Entusiasmo musical: vodka. Tempestad musical: tequila. Alegr\u00eda sarc\u00e1stica, insoportable a m\u00ed mismo: brandy\u00bb. EL VINO Y LA M\u00cdSTICA El vino es tan espirituoso y sus efectos tan conmovedores que los poetas m\u00edsticos comparan la embriaguez con los arrobamientos. Amonesta la Biblia: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la vida a quien le falta el vino, que ha sido creado para contento de los hombres? (Eclesi\u00e1stico, 31, 27). San Juan de la Cruz pone en boca de la esposa del C\u00e1ntico espiritual unos versos donde el fruto de la vid sale muy bien parado: \u00abEn la interior bodega\/ de mi amado beb\u00ed, y cuando sal\u00eda\/ por toda aquesta vega\/ ya cosa no sab\u00eda\/ Y el ganado","thumbnail_url":"http:\/\/192.100.230.75\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/zagal.jpg"}