{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"El pensamiento parasitario","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"7kXf508gN7\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/03\/23\/el-pensamiento-parasitario\/\">El pensamiento parasitario<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/03\/23\/el-pensamiento-parasitario\/embed\/#?secret=7kXf508gN7\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El pensamiento parasitario&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"7kXf508gN7\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Leonardo Da Vinci (1452-1519), reconocido genio del Renacimiento, revolucion\u00f3 y sent\u00f3 las bases de m\u00faltiples disciplinas. Pero adem\u00e1s de todos sus logros cient\u00edficos, art\u00edsticos y literarios, es ejemplo hist\u00f3rico en la protecci\u00f3n de las ideas propias. En el mundo actual, ese valor y voluntad de defender las ideas propias se ha disuelto en la mentalidad de una sociedad conformista, poseedora de un cerebro colectivo que apaga por sistema las llamaradas de nuevos pensamientos que podr\u00edan cambiar la vida. Hemos olvidado que un hombre no puede remedar el alma de otro, ni un profesionista adjudicarse el trabajo de otro y presentarlo como suyo. Ante el riesgo de plagio de sus ideas, Da Vinci comenz\u00f3 a escribir en contrasentido y bosquej\u00f3 sus dise\u00f1os de artefactos con errores, para que sus competidores no pudieran reproducir sus proyectos y adue\u00f1\u00e1rselos. Esto parece poco menos que imposible en un mundo en el que la globalizaci\u00f3n hace presa de su inercia. El parasitismo del trabajo ajeno y el plagio produce que d\u00eda con d\u00eda se \u00abre-inventen\u00bb las ideas, pero coarta el nacimiento de las nuevas. \u00bfHonor a quien honor merece? El acceso a cantidades inconmensurables de informaci\u00f3n por medios electr\u00f3nicos facilita la investigaci\u00f3n y recolecci\u00f3n de datos, pero aparentemente ha disminuido la capacidad de an\u00e1lisis, s\u00edntesis y razonamiento propio, con el famoso copy-paste. Parece que el pensamiento de cualquier hombre es ya propiedad p\u00fablica. Es incontable la cantidad de j\u00f3venes que para sus trabajos escolares ingresan a internet y con un click resuelven sus tareas en segundos, haciendo uso de trabajos elaborados por otras personas. Quiz\u00e1 peco de individualista, pero la gran mayor\u00eda navega impulsada por los vientos que soplan y pocos deciden ir contra corriente y buscar nuevos horizontes. \u00bfAcaso la opresi\u00f3n del sistema de razonamiento actual nos ha configurado para suponer y presentir en lugar de estudiar y discurrir? En la vida profesional, los fines lucrativos con que se valoran las ideas convirtieron al hombre en un ser cuya prioridad es el provecho econ\u00f3mico y no el desarrollo de sus capacidades. El hombre nace \u00fanico e irrepetible, pero con la educaci\u00f3n y la inmersi\u00f3n en la comunidad parece que s\u00f3lo est\u00e1 destinado a repetir un modelo en lugar de definir el propio. Da Vinci luch\u00f3 en su tiempo para defender su pensamiento y aportar nuevos conocimientos a la sociedad; creo que la actitud del ser humano ante el desd\u00e9n a sus ideas y principios debe ser humildemente estoica. Estamos obligados a cultivar los valores necesarios para resguardar nuestra posici\u00f3n y entender que nuestra vida no es el trabajo, sino amar el trabajo; adem\u00e1s no basta s\u00f3lo con amarlo, sino hay que hacerlo a modo propio. Es la \u00fanica forma en que estaremos satisfechos con nuestro proceder. Respetar y ser respetados, admirar y ser admirados en nuestra originalidad. El hombre es el fin de la sociedad, no su medio; una maquinaria completa, no mera herramienta.\u00a0 Cada quien es individual en su forma de pensar y de realizar. No hay obras insignificantes ni trabajos insignificantes, s\u00f3lo originalidad y el sello personal en cada uno. El escritor Ayn Rand, en su libro El manantial, a trav\u00e9s del personaje Howard Roark, un arquitecto individualista dice lo siguiente: \u00abA trav\u00e9s de los siglos, hubo hombres que dieron los primeros pasos por nuevos caminos apoyados solamente en su visi\u00f3n. Los grandes creadores, los pensadores, los artistas, los cient\u00edficos, los inventores lucharon contra sus contempor\u00e1neos. Se opon\u00edan a todos los nuevos pensamientos, todos los nuevos inventos eran denunciados y recusados, pero los hombres con visi\u00f3n de futuro salieron adelante. Lucharon, sufrieron y pagaron por ello, pero vencieron\u00bb. Cada quien tiene derecho a sus propias ideas y a sus sue\u00f1os. Nuestra aspiraci\u00f3n es ser el cambio, vencer, no ser vencidos, ser nosotros mismos, definirnos, entendernos y entender que la condici\u00f3n humana es en esencia complicada, pero a fin de cuentas \u00fanica en cada individuo. Estamos obligados a honrar los proyectos ajenos, valorar las ideas diferentes y atesorar la heterogeneidad que enriquece nuestro proceso de evoluci\u00f3n personal. ____________________ *M\u00e9dico cirujano por la UP. Investigador en el Instituto de Bionanotecnolog\u00eda de la Northwestern University en Chicago, Illinois.","thumbnail_url":"http:\/\/192.100.230.75\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/Inquietudes1.jpg"}