{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"No buscar los bienes sino el bienestar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Ui9Pjqm8Ip\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2010\/09\/07\/no-buscar-los-bienes-sino-el-bienestar\/\">No buscar los bienes sino el bienestar<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2010\/09\/07\/no-buscar-los-bienes-sino-el-bienestar\/embed\/#?secret=Ui9Pjqm8Ip\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;No buscar los bienes sino el bienestar&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"Ui9Pjqm8Ip\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"M\u00e1s que un sistema econ\u00f3mico, el distributismo es un g\u00e9nero literario que lanz\u00f3 su manifiesto en el bar Devereaux, en Londres. Es una utop\u00eda, en el sentido que los c\u00ednicos dan la palabra: la leyenda y fantas\u00eda de una sociedad de gente sana y feliz de cuerpo, mente y alma. Sin embargo, como la poes\u00eda \u00e9pica, tiene bases hist\u00f3ricas, pues se trata de algo que exist\u00eda mucho antes de que se le inventara un nombre. Parec\u00eda ser un estado de cosas perfectamente normal hasta que fue destruido y hubo de llamarlo de alguna manera para no olvidarlo. El distributismo fue lanzado al aire por un grupo de intelectuales el 17 de septiembre de 1926. Primero propusieron, para su reci\u00e9n ideada sociedad, el nombre \u00abLa Liga para la Conservaci\u00f3n de la Libertad mediante la Restauraci\u00f3n de la Propiedad\u00bb. Tras otra ronda de cervezas, decidieron acortarlo a \u00abLiga Distributista\u00bb. Eso s\u00ed, encabezada por Hillaire Belloc y G. K. Chesterton o mejor dicho, el monstruo bic\u00e9falo que G. B. Shaw llamaba el Chesterlloc. La Liga se reun\u00eda mensualmente en el Deveraux. Public\u00f3 art\u00edculos con frenes\u00ed y envi\u00f3 a imprenta libros como What\u2019s Wrong With the World de Chesterton o The Restoration of Property, de Belloc. Tuvo subsidiarias en lugares tan remotos como Australia. Muchas oficinas, porque es barato despachar en bares, pero pocos afiliados: nunca m\u00e1s de 2 mil, entre quienes circulaba el G. K. Weekly, genial revista del Chesterlloc. ALGO QUE UN BUR\u00d3CRATA HACE A LA GENTE El distributismo es una cr\u00edtica del capitalismo. Por supuesto, no la \u00fanica, pues como dice Chesterton: \u00abAfirmar que me disgusta el estado presente de la riqueza y la pobreza es meramente afirmar que no soy el demonio en figura humana. S\u00f3lo a Sat\u00e1n o Belceb\u00fa puede gustarle el estado presente de la riqueza y la pobreza\u00bb. A diferencia de otros sistemas econ\u00f3micos, el distributismo sostiene que el problema de la propiedad privada es que no hay suficientes propietarios. Coincide con el capitalismo en dos principios simples: la libertad individual y la propiedad privada; pero es radicalmente opuesto al capitalismo cuasimonop\u00f3lico de las democracias modernas. Tambi\u00e9n se opone al socialismo, que extiende poderes al Estado a costa del individuo. Una premisa del distributismo es que, si alguien depende de personas que no lo conocen y esas personas controlan sus necesidades, entonces ese alguien no es libre ni est\u00e1 seguro. El distributismo, en palabras de Chesterton, \u00abrespeta la humanidad y dignidad de la plebe corriente, ignara y vulgar\u00bb. Es algo que la gente hace. No como las pol\u00edticas p\u00fablicas, que son algo que un bur\u00f3crata le hace a la gente. Aunque los distributistas sostienen que la propiedad privada es sagrada, reconocen que no s\u00f3lo algunos tienen derecho a tenerlo todo, sino que todos tienen derecho a tener algo. Al respecto ilustra Chesterton: \u00abLa instituci\u00f3n de la propiedad privada da tanto derecho al capital ilimitado como la instituci\u00f3n del matrimonio, a un sin l\u00edmite de c\u00f3nyuges\u00bb. VIDA SANA Y FELIZ\u2026 COMO UN HOBBIT Los distributistas ven la econom\u00eda como un medio para mejorar las condiciones materiales y espirituales de las personas: asegura su bienestar f\u00edsico, a la vez que les brinda ocio y silencio suficientes para llevar una vida plenamente humana. Ven en la econom\u00eda algo que sirve para llenar la vida humana ordinaria, no tanto de bienes, como de Bien. Hombres y mujeres trabajan en casa. Nada de perif\u00e9ricos ni trenes ligeros, ni el ruido de masas de votantes camino a la oficina. Hombres y mujeres se ganan el sustento en el taller, consultorio o despacho de su casa: lo cr\u00edan y cultivan, en su jard\u00edn, en sus gallineros, chiqueros, establos, hortalizas y huertos; comen y comen, trabajan, oran, juegan, hacen fiesta, bailan, beben, se besan y descansan y duermen noches tranquilas. Como g\u00e9nero literario, el ideal del distributismo suscit\u00f3 obras notables. La m\u00e1s famosa de todas es The Hobbit. Como hecho hist\u00f3rico, fue una flor rara que solamente ha podido florecer pocas veces sobre pocos lugares durante poco tiempo en la cristiandad medieval. _________________________ * Es ante todo un atento lector. Ha publicado: Nostalgia del vapor (Verdehalago, 1999), El coraz\u00f3n (Verdehalago, 2003); El humo blanco (Jus, 2003); Tierra salada (Anzuelo, 2005), y Reino del Norte (Los libros de Homero, 2008).","thumbnail_url":"http:\/\/192.100.230.75\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/inquietudes_2-300x149.jpg"}