{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"El traje de Robinson","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"AnxmW5aE8e\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2010\/05\/05\/el-traje-de-robinson\/\">El traje de Robinson<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2010\/05\/05\/el-traje-de-robinson\/embed\/#?secret=AnxmW5aE8e\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El traje de Robinson&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"AnxmW5aE8e\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Al hablar de industria, solemos concentrar nuestra atenci\u00f3n en el dinero y las m\u00e1quinas. Por lo general, pasamos por alto los arreglos humanos que son anteriores y superiores a la tecnolog\u00eda y las finanzas. Como si fueran un se\u00f1uelo, nos fijamos en la alquimia y magia de los procesos f\u00edsicos y qu\u00edmicos, como si el ingenio humano fuera nada m\u00e1s de ingenieros. Como si fueran un espantap\u00e1jaros, los estados de resultados y el balance general captan nuestros sentidos y nos alejan del hombre, es decir, del trigo. Por una como discapacidad f\u00edsica de nuestros tiempos, cuando queremos saber algo acerca de la industria, preguntamos al INEGI. Pero quiz\u00e1 las estad\u00edsticas no tengan la respuesta que estamos buscando. Como suele suceder con las cosas que buscamos con urgencia sin encontrarlas, quiz\u00e1 la tengamos literalmente frente a los ojos, pues quiz\u00e1 la respuesta a la pregunta \u00ab\u00bfqu\u00e9 es industria?\u00bb est\u00e9 en el librero. En el librero est\u00e1 el Robinson Crusoe de Daniel Defoe. Al leerlo, en el patio de atr\u00e1s de la mente se queda un pensamiento que flota como un diente de le\u00f3n: por medio de su ingenio creativo y su esfuerzo tenaz, Robinson no trata de crear una civilizaci\u00f3n, sino de salvarla. El cap\u00edtulo XIV del libro se dedica a contar la historia del traje de Robinson Crusoe. Contra la desnudez, contra la lluvia y el sol, contra el fr\u00edo y las espinas, Robinson fabric\u00f3 un traje de tres piezas a la moda de su \u00e9poca. No se le ocurre hacer un taparrabos que, si bien cubre el cuerpo, desabriga la dignidad. El traje se ajusta al clima y la vegetaci\u00f3n de la isla desierta, pero se ajusta m\u00e1s perfectamente a la voluntad de vencer sobre la barbarie, el salvajismo, la incultura. A Robinson le tom\u00f3 cuatro a\u00f1os cortar y coser su traje, que empez\u00f3 cuando mat\u00f3 unos chivos para comer y curti\u00f3 sus cueros al sol. Unos se endurecieron tanto que ya no sirvieron para nada. Con los que sirvieron, Robinson se hizo miserablemente un gorro, chaleco y calzones, pues, como \u00e9l mismo admite, era mal carpintero pero peor sastre. Comoquiera, Robinson estaba seco cuando llov\u00eda y, cuando hac\u00eda calor, estaba fresco. Hecho el traje, Robinson gast\u00f3 tiempo y esfuerzo en fabricarse una sombrilla plegable a su gusto, que lo mismo sirviera de parasol y paraguas. Antes de que la sombrilla quedara bien, desperdici\u00f3 algunos cueros. Puesto que si no pod\u00eda doblarla no pod\u00eda llevarla m\u00e1s que abierta y, por tanto, no le serv\u00eda, la dificultad mayor que Robinson encontr\u00f3 fue hacer que la sombrilla se plegara. YO S\u00c9 LO QUE SOY El traje de Robinson, el gorro, el chaleco, los calzones y la sombrilla, es mucho m\u00e1s que protecci\u00f3n para el cuerpo. Es un emblema del alma. Su traje lo se\u00f1ala, no entre los hombres, sino ante s\u00ed mismo. Es el s\u00edmbolo del orgullo que siente por haber salvado del naufragio a toda Inglaterra. El traje que se hizo Robinson es la representaci\u00f3n en imagen de un lema que corre por las venas de Occidente, desde los Evangelios pasando por Montaigne hasta el Quijote y Whitman: \u00abYo s\u00e9 lo que soy\u00bb.1 El traje de Robinson es \u00fatil e imperfecto, pero no es la utilidad el ideal que representa, sino la imperfecci\u00f3n. Si conseguimos imaginar la figura grotesca de Robinson engalanado a\u00a0 la inglesa con unos cueros peludos y tiesos de chivo, notaremos que en el lema de la civilizaci\u00f3n occidental no hay soberbia, sino sentido del humor. Robinson Crusoe sabe que es muy poca cosa cuando se pone su traje y proclama, ostentando los frutos de su industria: \u00abYo s\u00e9 lo que soy\u00bb. Si alguna sabidur\u00eda hay en Occidente es la de saber que, sin importar cu\u00e1n portentosas puedan ser las obras materiales del hombre, siempre quedar\u00e1n por debajo y por detr\u00e1s de las aspiraciones de su esp\u00edritu. _______________ 1 V. De Unamuno, Miguel, Vida de Don Quijote y Sancho, REI: M\u00e9xico, 1990. Unamuno compara al Quijote con la vida de Cristo y escribe sobre el quijotismo de la civilizaci\u00f3n cristiana.","thumbnail_url":"http:\/\/192.100.230.75\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Inquietudes_Robinson-Crusoe-300x185.jpg"}