{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Mujeres en Latinoam\u00e9rica","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"HbnIaPSz88\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2008\/12\/01\/mujeres-en-latinoamerica\/\">Mujeres en Latinoam\u00e9rica<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2008\/12\/01\/mujeres-en-latinoamerica\/embed\/#?secret=HbnIaPSz88\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Mujeres en Latinoam\u00e9rica&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"HbnIaPSz88\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Mireia de las Heras y Patricia Debeljuh comentan en un art\u00edculo de este n\u00famero que el porcentaje de mujeres en puestos directivos es muy reducido en Latinoam\u00e9rica, entre otras cosas, porque por decisi\u00f3n propia se detienen antes de alcanzar puestos de mayor responsabilidad, porque ponen por delante la atenci\u00f3n a su familia. En una entrevista, Martha Rivera considera que esta elecci\u00f3n, m\u00e1s que un handicap es un plus. Piensa que es un asunto cultural en donde la familia pesa mucho y es interesante ver que, por atenderla, la mujer est\u00e1 dispuesta a renunciar a logros a corto plazo m\u00e1s atractivos. Esta realidad me remite a dos consideraciones. La primera es una declaraci\u00f3n que acabo de leer surgida en un encuentro en Guadalajara. Salvatore Mart\u00ednez habla de que el subcontinente latinoamericano implica para los pa\u00edses europeos y m\u00e1s avanzados, \u00abuna reserva de humanidad\u2026 una memoria viva de valores sociales, afectivos, familiares de la que servirnos\u00bb, e insta a trabajar para que no se deteriore o se pierda. La segunda se relaciona con una idea que el fil\u00f3sofo Daniel Innerarity mencion\u00f3 hace unos a\u00f1os en una entrevista. (El Pa\u00eds 3\/III\/01). Opina que en esta \u00e9poca m\u00e1s que revoluciones o grandes utop\u00edas se est\u00e1n gestando y concretando estrategias de cuidado, de recuperaci\u00f3n y protecci\u00f3n. Tras invertir tanto tiempo y energ\u00eda en transformar la realidad, ahora nos preocupa cuidar y recuperar todo lo valioso de cada cultura que la vor\u00e1gine del cambio aniquil\u00f3 o puso en peligro. Con relaci\u00f3n al desarrollo de la mujer, sabemos que urge que muchas mujeres lleguen a puestos directivos y pol\u00edticos elevados porque desde all\u00ed pueden impulsar m\u00e1s f\u00e1cil la transformaci\u00f3n de las estructuras y aportar la visi\u00f3n femenina a un mundo creado prioritariamente por varones, y por eso mismo incompleto. Adem\u00e1s, se requieren todav\u00eda luchadoras revolucionarias y ut\u00f3picas que defiendan a brazo partido un mundo menos injusto para sus cong\u00e9neres de tantos pa\u00edses. Y en todos los casos, son indispensables las \u00abcuidadoras\u00bb, las mujeres que protegen y se esfuerzan porque no desaparezcan tantos factores que no se tasan en moneda, ni en votos, ni en rating, y a la larga son lo m\u00e1s valioso de la vida. Se trata, dice Tom\u00e1s Melendo, \u00abde devolver la vida aut\u00e9nticamente humana, personal, c\u00e1lida, jugosamente perspicaz, al conjunto de la familia y, a trav\u00e9s de ella, y tambi\u00e9n directamente, a todo el universo\u00bb."}