{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"La Tierra y su cambio de eje","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"EFzwbfszSd\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/11\/01\/en_corto-13\/\">La Tierra y su cambio de eje<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/11\/01\/en_corto-13\/embed\/#?secret=EFzwbfszSd\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;La Tierra y su cambio de eje&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"EFzwbfszSd\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"El gran misterio de la ecolog\u00eda Se cree que hace 800 millones de a\u00f1os la Tierra basculaba sobre su eje y que los polos que hoy conocemos como tales se encontraban en el Ecuador. La True Polar Wander (TPW), teor\u00eda que sustenta esta idea, comenz\u00f3 en el siglo XIX pero hasta ahora se encontraron pruebas f\u00edsicas que lo demuestran. Gracias a los sedimentos encontrados en un archipi\u00e9lago noruego se puede constatar el magnetismo que la Tierra ten\u00eda entonces. Sin embargo, ahora los ge\u00f3logos est\u00e1n en la b\u00fasqueda de nuevas pruebas que corroboren esta teor\u00eda. Desde 1997 la revista Science public\u00f3 un art\u00edculo en el que se explicaba como la TPW pudo haber provocado un giro de 90\u00ba en el eje de rotaci\u00f3n terrestre. Esto trajo como consecuencia un cambio nunca antes dado, que afect\u00f3 a los pobladores del planeta. Por ejemplo, se sabe que la tasa de evoluci\u00f3n de la \u00e9poca fue 20 veces m\u00e1s r\u00e1pida que lo normal. Joseph Kirschvink, ge\u00f3logo descubridor del hallazgo, plantea que el movimiento de las placas tect\u00f3nicas en el periodo prec\u00e1mbrico hizo que el planeta se reorientara, dejando los polos en el Ecuador y el Ecuador en los polos. Entonces, la diversidad biol\u00f3gica se volvi\u00f3 \u00abloca\u00bb hace unos 530 millones de a\u00f1os, sin que los cient\u00edficos supieran por qu\u00e9. Uno de los grandes misterios de la bi\u00f3sfera. Seg\u00fan Kirschvink, las pruebas geof\u00edsicas recopiladas de las rocas depositadas antes, durante y despu\u00e9s de la TPW demuestran el profundo movimiento que sufrieron los continentes y sus consecuencias en la vida en la Tierra. tendendencias21.net (07\/09\/06)"}