{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Amistad vs. amor","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"NQ5j2hw1TT\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/07\/01\/amistad_vs_amor\/\">Amistad vs. amor<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/07\/01\/amistad_vs_amor\/embed\/#?secret=NQ5j2hw1TT\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Amistad vs. amor&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"NQ5j2hw1TT\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"LA FR\u00c1GIL OBJETIVIDAD DEL AMOR Durante siglos la gente no eleg\u00eda oficio ni c\u00f3nyuge. Habr\u00e1 que ver si ahora que cada quien escoge con qui\u00e9n casarse y a qu\u00e9 dedicarse, somos m\u00e1s felices. A juzgar por el n\u00famero de personas que se divorcian y que se declaran insatisfechas con su trabajo, lo dudo. Pareciera que soy reaccionario y que pretendo restaurar aquella \u00e9poca en que los padres pod\u00edan escogerle novio a la hija y trabajo al hijo. Y la verdad es que s\u00ed lo soy, s\u00ed soy un conservador empedernido, por m\u00e1s aspavientos que hago jugando al progresista. Aunque no soy tan reaccionario como para restaurar los usos y costumbres de anta\u00f1o. Por m\u00e1s gordo que nos caiga el novio de la hija, me temo que hemos de respetar su libertad. Estas ideas me vinieron a la cabeza hace unas semanas cuando un amigo me pidi\u00f3 consejo sobre su eventual matrimonio con una chica -guapa y distinguida- a la que conoce hace menos de un a\u00f1o. (Todos los veranos es lo mismo, me hacen la misma pregunta: \u00a1ah, el amor!) Por supuesto no quise contestarle directamente. Como bien saben mis colegas, soy poco entendido en cuesti\u00f3n de amores. No por casualidad corren rumores sobre mi persona que van desde los desenga\u00f1os hasta la viudez. A pesar de mi ignorancia, el paso de los a\u00f1os tratando con universitarios me ha dado cierta experiencia. Los procesos del amor son mucho m\u00e1s estandarizados de lo que piensan los Romeos y Julietas. Por eso, lo primero que le pregunt\u00e9 a mi joven amigo fue: \u00bfYa te has peleado con ella? As\u00ed es: uno no debe casarse estando enamorado. El enamoramiento nos impide decidir con un m\u00ednimo de frialdad. El enamorado piensa que ella es perfecta, la m\u00e1s hermosa de las mujeres, la del car\u00e1cter m\u00e1s dulce, la m\u00e1s ingeniosa e inteligente de las hijas de Eva. En Un tranv\u00eda llamado deseo, Stella exclama: \u00ab\u00a1Oh!, no se puede describir al que se ama\u00bb. Resulta muy dif\u00edcil objetivar a la persona amada, pero si no intentamos aproximarnos racionalmente a ella, si no somos capaces de conocerla con verdad, nos suceder\u00e1 lo que dec\u00eda Grocuho Marx: \u00abLo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposici\u00f3n, se encuentran con que se han casado\u00bb. El resultado del matrimonio por enamoramiento suele ser el desenga\u00f1o. Me lo platicaba una se\u00f1ora: \u00abAy, doctor Zagal, me cas\u00e9 creyendo que \u00e9l era mi pr\u00edncipe azul y result\u00f3 que era el charro negro\u00bb. LA AMISTAD: LA MENOS BIOL\u00d3GICA DE LAS RELACIONES El amor entre el var\u00f3n y la mujer es un tipo peculiar de amistad. Un error muy difundido consiste en olvidar que amor, amistad y justicia est\u00e1n emparentados. Para que a largo plazo funcione tanto un matrimonio como una amistad, hace falta la reciprocidad: el quid pro quo. Ciertamente el amor matrimonial no se reduce a un contrato, pero tampoco est\u00e1 exento de cierto car\u00e1cter contractual. Cuando la amistad no se constituye sobre la base de la reciprocidad se convierte en otro tipo de amor, amor de benevolencia, amor desinteresado, como el de las madres hacia los hijos, pero no un amor de amistad. Cuando nos entregamos a alguien a trav\u00e9s de la amistad, esperamos correspondencia. La justicia se cuela en el amor bajo la exigencia de reciprocidad. En varias ocasiones me he referido a la teor\u00eda aristot\u00e9lica de la amistad. Pero me gusta insistir, pues me parece que da pistas para evitar que destrocemos nuestra vida en relaciones tortuosas. El \u00e9xito de Arist\u00f3teles radic\u00f3 en su minuciosa observaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana. Lo propio de la amistad es tener algo en com\u00fan. El fil\u00f3sofo distingui\u00f3 tres tipos de amistad (philia). Las dos primeras apenas merecen tal nombre: amistad por placer y amistad por utilidad. En la primera los amigos se proporcionan un placer rec\u00edproco (sin que tenga necesariamente connotaciones er\u00f3ticas). Un par de amigos pasan un buen rato juntos, los unen los ratos agradables que comparten, las cervezas, el futbol, el X-Box. La segunda se construye sobre el provecho mutuo, digamos que el amigo le ayuda con la tarea a su compa\u00f1ero, y este lo defiende de los mafiosos del sal\u00f3n. La primera es m\u00e1s propia de los j\u00f3venes; la segunda, de los viejos. La tercera, \u00abamistad por virtud\u00bb suele ser malentendida, se le confunde con relaci\u00f3n espiritual, en la que no hay lugar para el placer ni la utilidad. En realidad lo que significa es que se quiere a la otra persona por sus h\u00e1bitos, por aquellas virtudes morales e intelectuales que configuran su personalidad. Los h\u00e1bitos definen el car\u00e1cter sobre la base del temperamento. Ambos se quieren no por sus posesiones, no por lo que les adviene desde fuera -propiedades, salud, belleza- sino por lo que han decidido ser. Mi amigo piensa casarse con su novia porque es alegre, culta, ingeniosa, paciente. Estas cualidades configuran su personalidad y hacen que \u00e9l se sienta atra\u00eddo. Para que esta relaci\u00f3n funcione y no se convierta en unilateral, mi amigo ha de estar en condiciones de corresponderle. Su personalidad tambi\u00e9n debe contar con cualidades que lo hagan atractivo para su novia: trabajador, puntual, fiel, ocurrente. La relaci\u00f3n se quebrar\u00e1 en el momento que ella descubra que es un poco harag\u00e1n, infiel y, para colmo, aburrido. Es decir, en el momento en que la reciprocidad se quiebre. Hannah Arendt not\u00f3 que la amistad es tan selectiva como la compasi\u00f3n es igualitaria. Nadie puede obligarnos a ser amigos del otro. Se nos puede exigir compadecernos, incluso hacer alg\u00fan sacrificio por los dem\u00e1s -el cristianismo va m\u00e1s all\u00e1 y exige querer al otro como a uno mismo-, pero caridad no equivale a amistad, pues la caridad es un amor gratuito, mientras que la amistad es uno correspondido. El amor de benevolencia es la donaci\u00f3n, la entrega al otro sin la esperanza de reciprocidad. Sin duda, una de las expresiones m\u00e1s grandes del coraz\u00f3n humano. No obstante, las relaciones humanas no se pueden construir exclusivamente"}