{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"jG65cvzyRR\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/09\/01\/inquietudes_de__oscar_rene_cruz_oliva\/\">Las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/09\/01\/inquietudes_de__oscar_rene_cruz_oliva\/embed\/#?secret=jG65cvzyRR\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"jG65cvzyRR\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Siempre han existido teor\u00edas que pretenden explicar problemas sociales. Algunas han servido como consigna para llevar al poder m\u00e1ximo de una naci\u00f3n a un grupo, por ejemplo los nazis, que atribuyeron a los jud\u00edos ser la causa de los males sociales. A los soci\u00f3logos serios, no gustan las explicaciones te\u00f3ricas, provengan de un bando u otro, las consideran simplistas. La vida en sociedad es compleja, es un hervidero, una materia radiactiva que libera energ\u00eda constante y aleatoriamente. Nunca se sabe d\u00f3nde surgir\u00e1 un problema, ni su naturaleza \u00edntegra. Las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n explican estos fen\u00f3menos f\u00e1cilmente: son los banqueros, los hombres vampiros, los extraterrestres, los homosexuales. En ocasiones los argumentos son objetivos y en otras, meras supercher\u00edas. Los factores de cambio en la vida social son muchos y se entrecruzan, crean una red interactiva din\u00e1mica en la que intervienen cuestiones culturales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas, sociales, religiosas, idiom\u00e1ticas, tecnol\u00f3gicas, demogr\u00e1ficas, de disponibilidad de recursos, de conocimientos, infraestructura, psicol\u00f3gicas, clima, cat\u00e1strofes naturales, etc\u00e9tera. Tal multiplicidad indica que las causas de los fen\u00f3menos sociales no dependen de un solo factor determinante. Sin embargo, parece que la inteligencia humana, para asimilar el mundo que la rodea, necesita razonar de manera reduccionista; as\u00ed se han desarrollado supuestos no propiamente conspirativos que ponen como causa primaria y definitiva alguno de los factores mencionados. Con frecuencia, personas muy calificadas expresan que el principal problema de una sociedad es la educaci\u00f3n, por ejemplo. Esta idea fue atacada por la teor\u00eda marxista, la calific\u00f3 de \u00abidealista\u00bb. Para esta corriente, la econom\u00eda es el factor determinante de la historia, \u00abel desarrollo de las fuerzas productivas\u00bb apoyadas en avances tecnol\u00f3gicos de procesos productivos. Sobre estos principios se explicaron la ciencia econ\u00f3mica, la pol\u00edtica que no era otra cosa que la lucha de clases, la historia de la humanidad, la sociolog\u00eda, etc\u00e9tera. A\u00fan hoy d\u00eda se insiste en que la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica es palanca de \u00abera del conocimiento\u00bb , igual que otros insisten en los aspectos educativos. Estas conjeturas pueden calificarse como \u00abdesarrollistas\u00bb, pues buscan la plataforma para impulsar el desarrollo humano a etapas superiores. Pero las hay tambi\u00e9n \u00abcatastrofistas\u00bb, que ven la sobrepoblaci\u00f3n mundial, el deterioro ecol\u00f3gico, la sobre- explotaci\u00f3n de recursos, las plagas y fen\u00f3menos naturales, como causas del proceso de destrucci\u00f3n de la humanidad. Las explicaciones totalizadoras y totalitarias son inaceptables, pero es innegable que hay conspiraciones reales, y hasta \u00abexitosas\u00bb. En pol\u00edtica los propios confabulados han hecho p\u00fablicos documentos que, por ejemplo, demuestran la maquinaci\u00f3n de la CIA contra el gobierno de \u00c1rbenz en Guatemala, o de Allende en Chile. (Hay un manual de conspiraciones de este tipo: manejar \u00abdinero grande\u00bb para sobornar a gente com\u00fan y a militares de alta graduaci\u00f3n; sacar de la c\u00e1rcel a una \u00abpersonalidad\u00bb para convertirla en l\u00edder; organizar manifestaciones civiles \u00abcaceroleras\u00bb ganar la calle; radiodifusoras clandestinas, uso de la televisi\u00f3n ganar las casas organizar peque\u00f1os ej\u00e9rcitos; coordinar suministros militares; cuidar la prensa local y extranjera). La literatura y el cine han registrado multitud de complots, por ejemplo, para matar a Fidel Castro o a J.F. Kennedy. Incluso Shakespeare hizo de algunas maquinaciones sus obras maestras. Hay grandes y peque\u00f1as confabulaciones, hasta en los equipos deportivos profesionales existen (los jugadores traman contra los t\u00e9cnicos y hasta contra los cuerpos directivos y a la inversa; \u00abequipo que tiene nuevo entrenador, gana\u00bb, con lo que se quiere decir que ven\u00edan perdiendo con la intenci\u00f3n de \u00abcorrer\u00bb al entrenador). Pero como explicaci\u00f3n de la vida entera de las naciones la teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n no funciona. Las grandes intrigas est\u00e1n destinadas a la ruina. Hitler, los marxistas, la CIA y otros han fracasado. El primer golpe y algunos que le suceden inmediatamente despu\u00e9s, son exitosos, pero muy pronto surgen dificultades. Despu\u00e9s de las intervenciones militares con las que se imponen nuevos sistemas de gobierno o una ideolog\u00eda que se considera superior, como fue el caso de Napole\u00f3n quien export\u00f3 la revoluci\u00f3n francesa o de los comunistas que hicieron lo mismo con la revoluci\u00f3n socialista; despu\u00e9s de recibimientos gloriosos, con guirnaldas y fiestas (aunque no siempre), empieza la reacci\u00f3n de factores que no fueron tomados en cuenta: el esp\u00edritu nacionalista, el rechazo cultural, las propias debilidades del conquistador y de la ideolog\u00eda. Restan algunas preguntas sobre qui\u00e9n juega el papel activo y qui\u00e9n el pasivo. \u00bfLos jud\u00edos conspiraron contra el pueblo alem\u00e1n o Hitler conspir\u00f3 contra los jud\u00edos? Al tramar contra alguien y lograr excluirlo, porque es una \u00abamenaza\u00bb o \u00abno dejaba hacer\u00bb, \u00bfdesaparece el riesgo y queda realmente el camino libre para poder hacer? Parece que la v\u00eda de la negociaci\u00f3n, el acuerdo entre partes contrarias, a\u00fan est\u00e1 muy lejos de convertirse en totalmente transitable, pese a los recursos de la modernidad, como la comunicaci\u00f3n en tiempo real (tan importante para desvanecer con oportunidad los malos entendidos) y de las instituciones supranacionales. _____________ *El autor fue economista, financiero y promotor de la industria editorial. Actualmente es editor e intenta ser escritor."}