{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"\u00bfLiderazgo o tiran\u00eda?","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"UF2GddTFI8\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/07\/01\/dilema-2-liderazgo-o-tirania\/\">\u00bfLiderazgo o tiran\u00eda?<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/07\/01\/dilema-2-liderazgo-o-tirania\/embed\/#?secret=UF2GddTFI8\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;\u00bfLiderazgo o tiran\u00eda?&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"UF2GddTFI8\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Por experiencia s\u00e9 que cuando se trata a los colaboradores con respeto y amabilidad, orient\u00e1ndolos para resolver sus problemas de trabajo, casi siempre responden favorablemente y tienen un mejor desempe\u00f1o. Mi jefe es de la \u00abl\u00ednea dura\u00bb, opina que hay que tratar a los subordinados \u00aba patadas\u00bb para que respondan. A pesar de que los resultados de mi \u00e1rea son mejores a los presupuestados, continuamente me acusa de \u00abblandito\u00bb y me recuerda que la gente s\u00f3lo entiende con \u00abmano dura\u00bb. La situaci\u00f3n con \u00e9l es cada vez m\u00e1s tensa y me pregunto si deber\u00eda hacerle caso y adoptar su estilo de \u00abliderazgo\u00bb. Los asesores sugieren: 1. El verdadero liderazgo consiste en ayudar a la gente a desarrollar al m\u00e1ximo sus capacidades. Si esto se logra en una empresa, los resultados no se har\u00e1n esperar. De esta manera el liderazgo no es exclusivamente blando ni duro. Ambos deben balancearse: exigir e impulsar. Una persona que privilegia s\u00f3lo la l\u00ednea dura tiende a dejar de lado la motivaci\u00f3n. Sus subalternos podr\u00e1n responder a la presi\u00f3n y alcanzar lo exigido, pero no es raro que truenen. A\u00fan si dan resultados, su satisfacci\u00f3n en el trabajo ser\u00e1 sensiblemente pobre; y su compromiso con la empresa, d\u00e9bil. Habr\u00eda que intentar aclarar al superior que es responsabilidad de un jefe no s\u00f3lo lograr que su gente \u00abresponda\u00bb, sino que responda con satisfacci\u00f3n. Aunque esto le parezca \u00abblandito\u00bb, no cambia el hecho de que las personas no est\u00e1n en la empresa como meras m\u00e1quinas de producci\u00f3n, sino como personas que tienen que encontrar ah\u00ed el sentido de su vida laboral. Un jefe no puede ignorar esa perspectiva. Felipe Jim\u00e9nez Fil\u00f3sofo dedicado a docencia 2. En este tema, como en tantos otros de la \u00e9tica, importa no concentrar la atenci\u00f3n en una \u00e9tica de exigencias m\u00ednimas. Quien entiende el profundo valor del trabajo, sabe que est\u00e1 en juego no s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de eficacia, sino el desarrollo del individuo. El trabajo surte efectos profundos y perdurables en quienes lo llevan a cabo. Por tanto, existe una seria responsabilidad \u00e9tica de tratar a las personas con la dignidad que les corresponde. Hay diversas teor\u00edas, muchas opuestas, en relaci\u00f3n con el comportamiento humano en las organizaciones: la \u00absatisfacci\u00f3n en el trabajo\u00bb, los \u00abestilos de mando\u00bb, \u00abla eficacia laboral\u00bb, etc. Cu\u00e1les sean las pr\u00e1cticas adecuadas en el \u00abestilo de mando\u00bb depender\u00e1 en gran medida de la situaci\u00f3n espec\u00edfica de la firma y de los trabajadores. Es frecuente encontrar falsos dilemas, por definir como absoluta una obligaci\u00f3n moral que no lo es. El dilema consiste en una situaci\u00f3n en la cu\u00e1l h\u00e1gase lo que se haga, se est\u00e1 condenado a actuar de una manera que es \u00e9ticamente cuestionable y que tendr\u00e1 unos efectos que hay que resolver. Quiz\u00e1 en el caso planteado no hay un dilema propiamente. Bastar\u00e1 que quien consulta tenga en cuenta que, en efecto hay diversos temperamentos y que hay una obligaci\u00f3n de tratar a la persona con dignidad. Deber\u00e1 ahora desarrollar una nueva habilidad para convencer a su jefe que su \u00abestilo de mando\u00bb est\u00e1 siendo eficaz y da resultados. En cambio, no sabe ni podr\u00e1 copiar el estilo de \u00abliderazgo\u00bb que tiene su jefe. Pablo Riba Gargollo Abogado y consultor de empresas"}