{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Secci\u00f3n de no fumar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"5Ptbu8hBq1\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/03\/01\/seccion_de_no_fumar\/\">Secci\u00f3n de no fumar<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/03\/01\/seccion_de_no_fumar\/embed\/#?secret=5Ptbu8hBq1\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Secci\u00f3n de no fumar&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"5Ptbu8hBq1\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"En Francia, dos miembros del gabinete del mismo gobierno se vieron enfrascados en una controversia que durante d\u00e9cadas no tuvo soluci\u00f3n. El ministro de Salud presentaba las cifras crecientes de los gastos m\u00e9dicos y hospitalarios que generaba el tabaquismo; el de Finanzas, informaba sobre los ingresos del monopolio estatal que produc\u00eda los cigarrillos, mayores a los gastos que mostraba su colega. Un examen detenido realizado por expertos, concluy\u00f3: el Estado franc\u00e9s ganaba 5 francos (cerca de 70 pesos mexicanos) por cada muerto a causa del tabaquismo. Como quiera, la controversia subsiste en todas partes del globo. Las actitudes estatales para combatir el tabaquismo son casi diplom\u00e1ticas. Las leyendas que se imprimen en las cajetillas tienen una historia de talento publicitario sin igual. La cuesti\u00f3n es c\u00f3mo decirlo sin decirlo, o decirlo para que tambi\u00e9n se pueda entender lo contrario. Hasta hace muy poco no exist\u00eda en esas leyendas un enunciado categ\u00f3rico. Por otro lado, se despliegan los mayores talentos publicitarios, desde el mensaje directo (en los a\u00f1os 50 un grupo de caballeros con bomb\u00edn ocuparon la primera fila del Metropolitan Opera House. Al momento de empezar la funci\u00f3n, se descubr\u00edan la cabeza: todos eran calvos y cada uno ten\u00eda pintada una letra fluorescente del nombre de una marca de cigarrillos) hasta el que va dirigido al subconsciente, preparado con los ingredientes psicol\u00f3gicos del inconsciente colectivo: ritos, mitos, sexo, autoestima, etc\u00e9tera. El mensaje dice que se fuma para ser \u00ablibre\u00bb, para ser \u00abadulto\u00bb, para atraer la atenci\u00f3n, integrarse y ostentar poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico (especialmente consumiendo puros, mejor si son cubanos), invirtiendo con la publicidad los valores de una manera cabal. As\u00ed se propag\u00f3 el consumo de cigarrillos por todo el mundo y en todos los \u00e1mbitos, con lo que el no fumador pas\u00f3 a ser un marginado. Sin embargo el Estado se ha visto, por razones obvias, obligado a dictar reglas preventivas para intentar proteger a los no fumadores, como delimitar los \u00e1mbitos en los restaurantes. Como la mayor parte de los clientes de esos establecimientos son fumadores, los restaurantes simulan saber leer los reglamentos. La posibilidad de un no fumador para frecuentar un restaurante de prestigio sin molestias respiratorias, es nula. Es cierto que en los lugares m\u00e1s elegantes, se fuma con cierta mesura, generalmente despu\u00e9s de comer, pero varios de los comensales acompa\u00f1an el co\u00f1ac u otros licores inhalando un largo y grueso puro (remedo de los viejos tiempos aristocr\u00e1ticos, cuando los caballeros se retiraban de la mesa y pasaban a la biblioteca a tomar un licor y fumar, vestidos de smoking). La impregnaci\u00f3n de humo de los puros es mucho mayor que la de los cigarrillos, llena el espacio y se cuela entre la ropa hasta cada c\u00e9lula de la piel de quienes est\u00e1n a 15 metros a la redonda; ni hablar de la inundaci\u00f3n que sufren los cabellos esponjados de las damas cuyo olor a tabaco aniquila al de sus costosos perfumes. En restaurantes de hoteles de m\u00e1s de cinco estrellas, donde se come de manera excelente, si se pide secci\u00f3n de no fumar lo colocan en una mesa con un cartoncillo que reza \u00abSecci\u00f3n de no fumar\u00bb y explica el capit\u00e1n de meseros que la mesa que uno ocupa, es la \u00absecci\u00f3n\u00bb, pero que en las que est\u00e1n al lado se puede fumar. Est\u00e1 puesto en juego el buen uso intencional del idioma: la mesa es una secci\u00f3n, no es el espacio total: las unidades son una secci\u00f3n del todo. Para no abusar de la paciencia del lector que ha llegado hasta aqu\u00ed, con todo y que es probable que sea un fumador empedernido, s\u00f3lo me resta mencionar que, seg\u00fan la jerga de los economistas y mercad\u00f3logos, el fumar es una \u00abnecesidad creada\u00bb, un artificio en el mundo occidental llevado a Inglaterra por Walter Raleigh (n\u00f3tese que omito el t\u00edtulo de Sir), procedente del continente reci\u00e9n descubierto. As\u00ed que igual puede desaparecer. Si eso llegara a ocurrir, ya nos podemos imaginar c\u00f3mo nos juzgar\u00e1n en el futuro, especialmente los antrop\u00f3logos. Queda la posibilidad de que el tabaco sea sustituido por un elemento que en lugar de ensuciar, endurecer y bloquear el sistema respiratorio, lo mantenga limpio y sano. Es previsible que entonces, para sentirnos libres, adultos, seguros de no-sotros mismos, decidamos adquirir el h\u00e1bito de no fumar. ___________________ * El autor fue economista, financiero y promotor de la industria editorial. Actualmente es editor e intenta ser escritor."}