{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Fin del proteccionismo para textiles","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"xHkrtPjQn3\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/01\/01\/en_corto-22\/\">Fin del proteccionismo para textiles<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/01\/01\/en_corto-22\/embed\/#?secret=xHkrtPjQn3\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Fin del proteccionismo para textiles&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"xHkrtPjQn3\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Competitividad basada en nuevos rubros, \u00fanica soluci\u00f3n posible Tras 40 a\u00f1os de vigencia, el 1\u00b0 de enero desaparecer\u00e1n las cuotas de importaci\u00f3n para los productos textiles, noticia sin duda con consecuencias diversas. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, las consecuencias del nuevo r\u00e9gimen sin cuotas ser\u00e1n relativamente modestas en las importaciones de Europa y muy importantes en las de Estados Unidos. Los grandes beneficiados, China e India. China, que ahora maneja 16% de las importaciones norteamericanas de textiles, lograr\u00e1 50%, y la India subir\u00e1 su cuota de 4 a 15%. Saldr\u00e1n perjudicados, en especial, los pa\u00edses latinoamericanos. Por ejemplo, las exportaciones mexicanas bajar\u00e1n de 10 a 3%. La eliminaci\u00f3n de cuotas se acord\u00f3 en 1995, con la intenci\u00f3n de hacerla gradual. La realidad ha sido muy distinta: todav\u00eda 49% de las importaciones est\u00e1 bajo el sistema de cuotas. Adem\u00e1s, las cuotas eran no s\u00f3lo una medida proteccionista, sino tambi\u00e9n un sistema de preferencias en favor de algunos pa\u00edses. Gracias a ello, m\u00e1s de 40 naciones menos afortunadas desarrollaron pr\u00f3speras industrias textiles basadas en la exportaci\u00f3n. Pero muchas se hicieron demasiado dependientes de este sector como Camboya, Bangladesh o Macao, donde los productos textiles integran 70% o m\u00e1s de las exportaciones. Estos pa\u00edses no podr\u00e1n enfrentar la competencia de China e India. Las naciones latinoamericanas, mejor ubicadas para exportar a Estados Unidos, sufrir\u00e1n sobre todo por sus mayores costos salariales. La soluci\u00f3n para estos pa\u00edses estar\u00eda en buscar competitividad con factores distintos del costo, como la rapidez de respuesta a la demanda del mercado. Si se produce un cambio en la moda norteamericana, los fabricantes chinos tardan tres meses en adaptarse. Las empresas latinoamericanas deber\u00edan ser capaces de llegar antes al mercado estadounidense con nuevas l\u00edneas de productos. Otra v\u00eda para ganar competitividad es ofrecer un paquete completo de servicios. Los minoristas no pueden permitirse acudir a muchos proveedores: necesitan empresas que les sirvan todo de una vez, desde el dise\u00f1o hasta el corte y el embalaje. Ante la inquietud de los afectados por el fin de las cuotas, el gobierno chino ha enviado un mensaje tranquilizador, al anunciar que impondr\u00e1 una tasa a la exportaci\u00f3n de productos textiles, para suavizar el paso al nuevo sistema. Alejandro Huerta"}