{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Fragilidad de la evidencia","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Wy3Oq3sAce\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/07\/01\/fragilidad_de_la_evidencia\/\">Fragilidad de la evidencia<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/07\/01\/fragilidad_de_la_evidencia\/embed\/#?secret=Wy3Oq3sAce\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Fragilidad de la evidencia&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"Wy3Oq3sAce\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Hace a\u00f1os, una amiga m\u00eda qued\u00f3 embarazada sin haber pasado por el templo ni el registro civil. El padre de la creatura, desde que se enter\u00f3 de la posibilidad del nacimiento, no esper\u00f3 a confirmar la noticia; de inmediato puso un oc\u00e9ano de por medio. Mi amiga no sab\u00eda c\u00f3mo afrontar el asunto, tem\u00eda el fuerte disgusto, especialmente de su padre, un hombre muy recto y estricto, chapado a la antigua, hasta que no hubo m\u00e1s remedio que hablar con la verdad. Su sorpresa fue may\u00fascula: aquel se\u00f1or escuch\u00f3 la noticia sin aspavientos ni dramas, lo pens\u00f3 un momento y despu\u00e9s dijo: hay que ser muy duros para prevenir pero muy blandos para perdonar. A partir de ese momento se convirti\u00f3 en el compa\u00f1ero m\u00e1s amable y cari\u00f1oso para su hija, la invitaba al cine, la piropeaba continuamente, la acompa\u00f1aba a comprar lo necesario para el beb\u00e9 y la impuls\u00f3 a sentir orgullo y alegr\u00eda ante su futura maternidad. S\u00f3lo una vez escuch\u00e9 el relato de parte de mi amiga, pero la frase y la actitud de su padre calaron hondo. Al buscar c\u00f3mo introducir este ejemplar de ISTMO en el que tres colaboradores tratan los temas del perd\u00f3n, el consuelo y el resentimiento, l\u00f3gicamente me vino a la memoria. Dice L\u00f3pez Quint\u00e1s que la actitud resentida obedece a un esp\u00edritu de soberbia y altaner\u00eda. La de agradecimiento, a uno de humildad y sencillez. Que el hombre resentido no mira tanto al enriquecimiento de la propia persona sino a su ensalzamiento. Imagino lo que hubiera ocurrido en esa familia si el padre de mi amiga se hubiera dejado llevar por el resentimiento, si hubiera tomado el hecho como sucede en tantas ocasiones como agravio personal que mermaba su imagen social y moral. Entonces, la mirada se habr\u00eda empa\u00f1ado y ni \u00e9l ni su familia habr\u00edan constatado y disfrutado la maravilla que envuelve cada vida nueva, la unidad que brota del perd\u00f3n generoso y sin condiciones y todas las ventajas que vienen aparejadas cuando uno, en vez de enjuiciar y criticar, levanta la vista y busca los dones positivos."}