{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"El olor y sabor de las manzanas","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"wt1JwYHRpv\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/07\/30\/el_olor_y_sabor_de_las_manzanas\/\">El olor y sabor de las manzanas<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/07\/30\/el_olor_y_sabor_de_las_manzanas\/embed\/#?secret=wt1JwYHRpv\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El olor y sabor de las manzanas&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"wt1JwYHRpv\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Las vi y me encantaron. Manzanas rosas y moradas, hechas de cer\u00e1mica, desparramadas cuidadosamente el desorden estudiado en una tiendita de decoraci\u00f3n. Todo muy sofisticado. El consumo venci\u00f3 al bolsillo, y una manzana rosa mexicano y otra envidiosa, hicieron su aparici\u00f3n en mi sala. Hasta ah\u00ed todo bien. Muy bien. Llegan invitados. Es una tarde con aire de delicia. Los grandes, los muy adultos, platicamos de cosas serias, importantes. Los ni\u00f1os se r\u00eden (que es manera de dialogar con la vida), sus risas aumentan. A nosotros, aquel bullicio nos suena a m\u00fasica de fondo. No prestamos atenci\u00f3n; la atenci\u00f3n es una palabra grave que sirve para cuando hay cosas de qu\u00e9 preocuparse. Una peque\u00f1ita llora. La mam\u00e1 se acerca. \u00bfVerdad que s\u00f3lo existen manzanas verdes, rojas o amarillas? S\u00ed, mi amor. \u00a1No, no! \u00a1Mira! Todos o\u00edmos. Todos volteamos. Un grupo de ni\u00f1os miran burlones a la llorosa y le ense\u00f1an, chistosos, mis manzanas artificiales. La ni\u00f1a les grita, ahora que se sabe protegida: \u00ab\u00c9sas\u00bb ni huelen, ni saben! *************** Lo natural huele y sabe. Llega a los sentidos, estremece a la raz\u00f3n, porque convence pensamiento y sensibilidad: lo reconocen como suyo, como algo que les es propio. Sucede lo mismo con nuestra naturaleza, la materia, la forma en que hemos sido moldeados. Hay muchas maneras de romper o de olvidar qui\u00e9nes somos, de qu\u00e9 estamos hechos, qu\u00e9 sentido tiene nuestra vida. Es f\u00e1cil as\u00ed, tomar por buena, una apetitosa manzana morada. O rosa. No hace falta gritar o despepitar contra el mundo. No nos vayamos tan lejos. En el interior, encontraremos cosas que no est\u00e1n en su sitio. En este tiempo o en el pasado. Hay mil maneras las conocemos de sentirnos forasteros en nuestros mismo regazo. Todos tenemos miedos. Todos, alguna vez, hemos querido ser perdonados. No hay nadie que, en lo profundo de su coraz\u00f3n, no sienta pesadumbre por alg\u00fan acto realizado. Escrib\u00eda Agatha Christie, en cierto libro detectivesco: \u00abLos grandes pecados tienen largas sombras\u00bb. Es cierto. Pero tambi\u00e9n lo es que, con esfuerzo y trabajo esperanzado, podemos sanar los caminos. Devolverle a la vida -toda- el sabor y el olor de las manzanas."}