{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"La honorable pasi\u00f3n de dominar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"R97yVWvbid\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1995\/11\/01\/la_honorable_pasion_de_dominar\/\">La honorable pasi\u00f3n de dominar<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1995\/11\/01\/la_honorable_pasion_de_dominar\/embed\/#?secret=R97yVWvbid\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;La honorable pasi\u00f3n de dominar&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"R97yVWvbid\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"El af\u00e1n de poder, el deseo de organizar, de disponer, de lograr, naci\u00f3 con el hombre. Ernesto Bolio nos dice, en este ejemplar, que junto con el afecto y el reconocimiento, el poder es una necesidad vital. Los hombres buscamos explorar posibilidades y realizar nuestras potencialidades; esto implica, l\u00f3gicamente, que los intereses sean diversos o encontrados y den origen a las luchas por el poder. La b\u00fasqueda y la lucha por el poder surgen en todo grupo humano, desde la sociedad m\u00e1s peque\u00f1a, como la familia, hasta organizaciones gigantes como Estados o empresas trasnacionales, donde el poder de una persona o un peque\u00f1o grupo, alcanza a muchos millones de seres. En cualquiera de estos niveles, la natural necesidad de poder se puede convertir en pasi\u00f3n de dominar que, adem\u00e1s se suele alimentar a s\u00ed misma y crecer desmesuradamente. Es clara y gr\u00e1fica la descripci\u00f3n del escritor brit\u00e1nico C. S. Lewis sobre este af\u00e1n: \u201cEn la vida humana hemos visto la pasi\u00f3n de dominar, casi de digerir al pr\u00f3jimo; de hacer de toda su vida intelectual y emotiva una mera prolongaci\u00f3n de la propia: odiar los odios propios, sentir rencor por los propios agravios y satisfacer el propio ego\u00edsmo, adem\u00e1s de a trav\u00e9s de uno mismo, por medio del pr\u00f3jimo\u2026 En la Tierra a este deseo se le llama con frecuencia \u201camor\u201d. En el infierno, me imagino, lo reconocen como hambre\u201d. Sabemos, sin embargo, que otras fuerzas, otras pasiones pueden contrarrestar ese apetito desmedido de ser y de poder, y sabemos tambi\u00e9n que el poder se puede usar para el bien propio y del pr\u00f3jimo. Las claves para interpretar el poder son variadas: se adquiere por la fuerza bruta, por el dinero y las influencias y, a partir de la era moderna, tambi\u00e9n por la ideas. Los medios de comunicaci\u00f3n permiten que las ideas lleguen a adquirir un enorme peso y que a trav\u00e9s de ellas sea posible influir o incluso manipular a la gente. Dice Gabriel Zaid que \u201cen nuestros tiempos se trata, no tanto de violentar a los hombres como de desarmarlos, menos de combatir sus pasiones pol\u00edticas que de borrarlas, menos de combatir sus instintos que de burlarlos, no s\u00f3lamente proscribir sus ideas, sino de trastocarlas apropi\u00e1ndose de ellas\u201d. Ante este abuso solapado y sofisticado del poder, la educaci\u00f3n y la cultura son las \u00fanicas armas para defendernos y no abdicar de toda voluntad propia sin siquiera darnos cuenta."}