{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Un poco de viento fresco y festivo","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"zQuiTzCdGc\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/09\/07\/un_poco_de_viento_fresco_y_festivo\/\">Un poco de viento fresco y festivo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/09\/07\/un_poco_de_viento_fresco_y_festivo\/embed\/#?secret=zQuiTzCdGc\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Un poco de viento fresco y festivo&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"zQuiTzCdGc\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Conocemos de memoria todos los males que aquejan a la humanidad, los hemos escuchado a diario como m\u00fasica de fondo. En la conferencia de El Cairo se trataron con aires tremendistas y parciales: sobrepoblaci\u00f3n, hambre, pobreza, sida La ONU quiso \u00abcelebrar\u00bb con una reuni\u00f3n el A\u00f1o Internacional de la Familia. Despu\u00e9s de ese negro panorama, lo que hace falta, lo urgente, es escombrar el camino y mirar las posibilidades a futuro partiendo, s\u00ed, de esta realidad. Algo de esto ocurri\u00f3 en una reuni\u00f3n previa muy diferente, el Primer Congreso Panamericano sobre Familia y Educaci\u00f3n celebrado en Monterrey con 2,500 participantes. Voces claras, con curiosidad intelectual y exigencia imaginativa plantearon luchas muy concretas, ideales alcanzables a los que puede aspirar la familia hoy. No es optimismo ingenuo o necio, es elemental necesidad de sobrevivir en una mundo menos corrupto y mercantil, donde cada persona sea tal y no una raya m\u00e1s en la espeluznante cifra de 5,500 millones de habitantes. Esto no lo pueden lograr la t\u00e9cnica, la econom\u00eda ni la ONU, s\u00f3lo la familia. Recoge esta edici\u00f3n unas cuantas ideas muy pocas con relaci\u00f3n a las presentadas que pintan un bosquejo del panorama que se abre para los que nos rebelamos ante el negro futuro de hacinamiento y ego\u00edsmo que dibujaron en El Cairo. \u00abCuanto m\u00e1s profundas son las ra\u00edces del \u00e1rbol dice Carlos Llano-, m\u00e1s libre se encuentra para resistir el vendaval; al contrario, la arena suelta del desierto, lib\u00e9rrima carencia de ataduras, es esclava de una brisa ligera. Quien no se encuentra dentro de una familia ()es erradicado, voluble, carente de ligaduras, habitante de la nada\u00bb. Por su parte, Aquilino Polaino subraya el optimismo: \u00abA la educaci\u00f3n familiar le sobra petetismo y le falta buen humor, le sobra ese aire de tragedia, que llega a asfixiarla, y le falta el viento fresco y festivo de la comedia, le sobra mucha rutina y cansancio y le falta creatividad y vitalidad juvenil adem\u00e1s, cierta dosis de confianza\u00bb. Ram\u00f3n Ibarra insiste \u00abahora m\u00e1s que nunca tenemos los recursos psicol\u00f3gicos, pedag\u00f3gicos, tecnol\u00f3gicos que deber\u00edan emplearse sistem\u00e1ticamente para sacar a la familia de su marasmo vital\u00bb y David Isaacs da tips para remar contra corriente en este r\u00edo caudaloso y no angustiarse demasiado, no vaya a ser que nos \u00abcontentemos\u00bb con poco. El mayor lastre que arrastramos es quiz\u00e1 el miedo a tender puentes, a buscar en las formas del pasado todo lo que sirve, desempolvarlo y \u00abrecibirlo\u00bb, pero tambi\u00e9n escudri\u00f1ar el futuro sin temor, y mezclar todo ello con nuevas actitudes y sue\u00f1os."}