{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"felipegonzalezy_gonzalez","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/felipegonzalezy_gonzalez\/","title":"M\u00e1s all\u00e1 del 21 de Agosto","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Ts6euzy3wF\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/09\/01\/maacutes_allaacute_del_21_de_agosto\/\">M\u00e1s all\u00e1 del 21 de Agosto<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/09\/01\/maacutes_allaacute_del_21_de_agosto\/embed\/#?secret=Ts6euzy3wF\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;M\u00e1s all\u00e1 del 21 de Agosto&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"Ts6euzy3wF\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"A juzgar por las encuestas de opini\u00f3n, la efervescencia pol\u00edtica, la votaci\u00f3n masiva y la m\u00e1s re\u00f1ida competencia electoral de la historia pol\u00edtica mexicana, la naci\u00f3n est\u00e1 en marcha hacia la democracia. Esperanzadoramente buscada por muchos, temerosamente rechazada por pocos, se abre paso, como \u00fanica posibilidad para dar al nuevo gobierno una base de legitimidad y por tanto de viabilidad pol\u00edtica y social. Sin un reconocimiento cre\u00edble y una representatividad efectiva, el espectro de la ingobernabilidad para el final del siglo XX mexicano, podr\u00eda ser el triste colapso de una sociedad compleja, que no quiso o no supo resolver el problema de la convivencia, como presupuesto indispensable de un desarrollo social justo compartido por todos. Un proyecto nacional de desarrollo debe sustentarse en libertad y responsabilidad. Pol\u00edticamente, estos valores se expresan a cabalidad en la democracia como forma o sistema de vida social. Sin democracia no hay legitimidad, porque el supuesto de lo social est\u00e1 en la participaci\u00f3n que supone el ejercicio real de la libertad, sin la cual la acci\u00f3n de las personas es imposible. Sentar las bases de un desarrollo sostenible es por ello m\u00e1s un asunto pol\u00edtico que econ\u00f3mico aunque en este campo sus repercusiones sean, a veces, dram\u00e1ticas. No se trata s\u00f3lo de poner las bases, sino de darle continuidad al progreso. El crecimiento sin bases no es sostenible. Y sin continuidad, es una tornadura de pelo. Por ello, la b\u00fasqueda y trabajo por la democracia no se agotaron el 21 de agosto. UN DERECHO QUE SE GANA DIARIO La democracia legitima gobiernos, les da garant\u00eda de solvencia porque entra\u00f1a un enorme y profundo compromiso moral. La democracia supone partidos pol\u00edticos, competencia electoral, discusi\u00f3n de propuestas y, finalmente, elecci\u00f3n para designar a quien cumplir\u00e1 la tarea. De ah\u00ed que, por encima del resultado, debemos centrarnos en el compromiso a cumplir y en los pasos para hacerlo efectivo. El compromiso democr\u00e1tico de un gobierno de elecci\u00f3n popular es con la mejora efectiva de las condiciones de vida para todos. No consiste en la oferta concreta de un determinado partido, sino en las tareas para una mejora sustancial del bienestar para todos. La legitimidad del gobierno para dirigir -que estriba en hacer bien las cosas- deriva generalmente en la lealtad del pueblo para con el gobernante, lo que a su vez lo hace m\u00e1s representativo y leg\u00edtimo. El derecho a ejercer el poder se gana se gana d\u00eda a d\u00eda, no con recursos ret\u00f3ricos sino con la elevaci\u00f3n del nivel de vida. El cumplimiento de este compromiso consolida la democracia, que es opci\u00f3n de mejora constante, en la creencia de que todo es, esencialmente, perfectible. La elecci\u00f3n del gobernante es asunto de libertad ciudadana, pero la tarea del gobernante no es libre, sino que se dirige justamente a lograr el bienestar de los ciudadanos; si ellos mejoran, el gobierno se legitima; si ellos pierden, el gobierno debe responder. La democracia requiere consentimiento, no sometimiento ante la arbitrariedad. \u00bfMERO FORMULISMO? El compromiso del nuevo gobierno tendr\u00e1 que ser con la democracia. Establecerla es responsabilidad civil, consolidarla como sistema de vida y m\u00e9todo para la toma de decisiones es tarea del gobierno. Esto s\u00f3lo se lograr\u00e1 si el pueblo constata que la democracia no es mero formalismo sino sistema que distribuye las cargas y beneficios de forma equitativa y justa. Con independencia de quien result\u00f3 ganador designado por el proceso electoral, el nuevo gobierno debe hacer frente a la corrupci\u00f3n que impide que los recursos lleguen a quien realmente los necesita; al elitismo que, como consecuencia de lo anterior, confisca la riqueza p\u00fablica en beneficio de pocos; a la desigualdad cr\u00f3nica que no s\u00f3lo no se atempera, sino que se profundiza con reformas econ\u00f3micas sin sustento democr\u00e1tico, es decir, cre\u00edble por el pueblo y sostenible en la realidad. La tarea del nuevo gobierno encabezado por Ernesto Zedillo ser\u00e1 hacer convincente la reforma econ\u00f3mica, no por el abandono del sistema de mercado fundado en la libre iniciativa, sino por el prop\u00f3sito de hacer responsable al mercado de lograr un desarrollo compartido. Como presupuesto necesario se requiere asegurar que no habr\u00e1 cabida al neopopulismo, m\u00e1s o menos nacionalista, y que se renunciar\u00e1 al expediente del enga\u00f1o, que por otra parte ya no podr\u00e1 sostenerse sin el recurso a la represi\u00f3n m\u00e1s violenta, con la posibilidad -l\u00f3gica- del quiebre institucional del Estado y del Estado mismo. UN FUTURO OPTIMISTA La consolidaci\u00f3n de la nueva administraci\u00f3n pasar\u00e1 necesariamente por la garant\u00eda de un mercado abierto y eficaz econ\u00f3micamente, que sirva al consumidor de manera competitiva para que se genere capacidad de ahorro, inversi\u00f3n e innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica como condici\u00f3n de un desarrollo sostenible. Garant\u00eda que no ser\u00e1 eficaz si el gobierno no tiene una pol\u00edtica clara y en\u00e9rgica que impulse la promoci\u00f3n de capital humano que es, hoy por hoy, condici\u00f3n esencial que asegura un futuro optimista para M\u00e9xico. La reversi\u00f3n de la pobreza, de las desigualdades y de la desmoralizaci\u00f3n general requiere la inversi\u00f3n en capital f\u00edsico pero, como ya expres\u00e9, preponderantemente en capital humano. Y esto porque el futuro del pa\u00eds est\u00e1 mucho menos en la inversi\u00f3n extranjera o en la suma de recursos naturales (que son abundantes), cuanto en el trabajo que es, en realidad, lo que incrementa el valor de las cosas. Es la acci\u00f3n del hombre sobre las cosas la que produce el enriquecimiento, al otorgarles una nueva utilidad, un nuevo valor, una capacidad de satisfacer o resolver necesidades o problemas que, por s\u00ed mismos, ni los recursos financieros ni los naturales tienen. Crisis pol\u00edtica, quiebre institucional, violencia regresiva o miseria no son destino inevitable para M\u00e9xico. El compromiso democr\u00e1tico es con la gente, con su futuro, con lo que hace falta para desarrollar m\u00e1s, y m\u00e1s deprisa, el capital humano que todos tenemos. La democracia como sistema de vida, en lo que toca al gobierno, es el compromiso de potenciar las capacidades individuales -las que se tengan- mediante una acci\u00f3n subsidiaria, es decir de ayuda, de promoci\u00f3n e impulso, que permita el despliegue de la libertad individual."}