{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/leograndini\/","title":"Literatura: suspenso, crimen o misterio","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"uazm3WWk02\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/03\/27\/literatura-suspenso-crimen-o-misterio\/\">Literatura: suspenso, crimen o misterio<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/03\/27\/literatura-suspenso-crimen-o-misterio\/embed\/#?secret=uazm3WWk02\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Literatura: suspenso, crimen o misterio&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"uazm3WWk02\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"\u201cEl hijo \u00fanico del Presidente de Estados Unidos es secuestrado\u201d. \u201cLa amenaza de la banda terrorista fue tan clara como escalofriante: si el gobierno no cumpl\u00eda sus\u00a0 requerimientos, un terremoto hundir\u00eda a todo el Estado de\u2026\u201d. La primera es una afirmaci\u00f3n que no tiene nada de inveros\u00edmil, ambas captan la atenci\u00f3n del lector, sin duda, y podr\u00edan pasar por titulares de peri\u00f3dicos. A pocos viajeros asiduos a los aeropuertos les dejar\u00eda indiferente una frase como \u00e9sta: \u201c\u00a1No es una broma! Escond\u00ed una bomba a bordo de este avi\u00f3n, y puedo hacerla estallar por radio en cualquier momento\u201d. \u00c9XITO INDISCUTIBLE \u00bfDe d\u00f3nde les viene el \u00e9xito a las novelas de suspenso, intriga, terrorismo, investigaci\u00f3n policiaca, detectivesca o crimen, tan abundantes en los \u00faltimos a\u00f1os? Tal vez sea que enfrentan cruda e implacablemente al lector con una situaci\u00f3n fant\u00e1stica y real a un tiempo. Y resulta posible de imaginar que es uno mismo quien se enfrenta con esas desventuras o aventuras. Con tantos adelantos t\u00e9cnicos y recursos para conocer los acontecimientos, poco margen nos que da para el asombro. No es de extra\u00f1ar que despierte inter\u00e9s una narraci\u00f3n con buena dosis de verosimilitud (es decir, que tiene visos de realidad y puede creerse), que combina esos adelantos t\u00e9cnicos con el factor humano; porque la vida es lo m\u00e1s emocionante, y la literatura sigue a la vida. Raymond Chandler daba el siguiente consejo a los novelistas de aventuras: \u201cCuando duden al escribir, recurran a un hombre que llama a la puerta con una pistola en la mano\u201d. Escenas as\u00ed dan buenas posibilidades de \u00e9xito\u201d. LA CIENCIA COLABORA Las novelas de intriga son relativamente recientes; encuentran sus ra\u00edces en novelas de los siglos dieciocho y diecinueve: caserones viejos, pasadizos secretos y ruidos fantasmales por las noches. El siglo diecinueve fue \u00e9poca de agentes secretos y detectives con amplio conocimiento de la psicolog\u00eda humana y buena capacidad de observaci\u00f3n y deducci\u00f3n. En ocasiones, son personajes con pasado delictivo. Por ejemplo, Vidocq, agente secreto franc\u00e9s, hab\u00eda sido criminal y cumpli\u00f3 su condena. Era un maestro del disfraz: cambiaba su tono de voz, alteraba los rasgos de su cara cada vez que lo deseaba. Vidocq sirvi\u00f3 de modelo a Balzac, quien cre\u00f3 un personaje mal\u00e9fico, Vautrin alias Collin, anarquista, asesino y esp\u00eda de la polic\u00eda a un tiempo. Figura en varias de sus novelas. Ocupa un sitio destacado Sherlock Holmes, inmortal personaje de Arthur Conan Doyle, m6dico ingl\u00e9s, buen observador e interesado en el proceso causa-efecto, de acuerdo al esp\u00edritu cient\u00edfico de su tiempo. Sherlock ve lo que debe ver, es tan exacto en sus deducciones, que logra irritar a su colaborador Watson y, de paso, a m\u00e1s de un lector: \u201cElemental, mi querido Watson\u201d, sol\u00eda decir. El norteamericano Edgar Allan Poe -con sus Narraciones extraordinarias- es uno de los m\u00e1s sobresalientes en las novelas de misterio. Poe reconoc\u00eda ser ferviente lector y admirador de la literatura francesa. Maneja con habilidad la deducci\u00f3n. Sirva de ejemplo Los asesinatos de la calle Morgue, novela basada en la noticia parisina del asesinato de una mujer y su hija; Poe, a muchos kil\u00f3metros de distancia del lugar de los hechos, adem\u00e1s de separado del crimen por el tiempo transcurrido, encontr\u00f3 una ingeniosa soluci\u00f3n literaria para esclarecerlo. INSPIRACIONES DEL NUEVO SIGLO El siglo XX llega a los Estados Unidos con circunstancias favorables a la novela de intrigas y cr\u00edmenes. La conquista del Oeste di\u00f3 pie a la defensa individual, ante una escasa estructura de orden y leyes. Hubo m\u00e9todos de enriquecimiento \u201cgangsteriles\u201d, reflejados en El gran Gatsby, novela de Francis Scott Fitzgerald, cuyo protagonista es un g\u00e1ngster que busca por todos los medios ser considerado un hombre respetable. La depresi\u00f3n econ\u00f3mica de 1929 favoreci\u00f3 que los ciudadanos idearan maneras de infringir la ley. Con lo anterior, los novelistas dieron cabida al crimen en sus obras como parte de la realidad social. Emest Hemingway, norteamericano, Premio Nobel de Literatura, public\u00f3 una obra de val\u00eda, poco conocida: Los asesinos. Narra la historia de un hombre perseguido por pistoleros a sueldo, que buscan hacerle pagar una traici\u00f3n del pasado. Es un personaje singular, del que nunca llegamos a enteramos qui\u00e9n era ni qu\u00e9 hab\u00eda hecho. La novela polic\u00edaca gana terreno en la primera mitad del siglo veinte. Antes de 1930 adquiri\u00f3 rasgos que ser\u00edan predominantes durante bastantes a\u00f1os: ambiente burgu\u00e9s, temas y personajes en su mayor\u00eda anglosajones, predominio del problema sobre la acci\u00f3n narrativa\u2026 Pueden considerarse como precursores a Gilbert K. Chesterton (creador del sacerdote detective Father Brown), Alfred Mason, Arthur Conan Doyle, etc\u00e9tera. Y como personajes dedstacados, encontramos variedad de caracteres: el obeso Charlie Chan, inspector chino ideado por Earl Derr Bigger; Philo Vance, criminblogo acertado, hombre fr\u00edo, ideado por S.S. Van Dine (con novelas como El caso del secuestro o Crimen en la nieve); Peny Mason, abogado de Estados Unidos din\u00e1mico y distinguido, creaci\u00f3n de Stanley Gardner; Maigret, polic\u00eda inteligente, afable, creaci\u00f3n de Georges Simenon; H\u00e9rcules Poirot, detective famoso de origen belga, debido a la prol\u00edfica dramaturga y novelista Agatha Christie; etc\u00e9tera. En estilo t\u00edpicamente ingl\u00e9s, Agatha Christie se recrea con el personaje belga de su invenci\u00f3n, hombre preciso, de costumbres bien definidas, met\u00f3dico. En Los relojes se\u00a0 refieren al m\u00e9todo adoptado siempre por el detective: \u201c\u2013Monsieur Poirot no necesita ir a ver lo que sea por s\u00ed mismo. Afirma que la investigacion puede llevarse a cabo desde un sill\u00f3n. Pero esto no es cierto del todo, \u00bfverdad Poirot? De lo contrario no se encontrar\u00eda aqu\u00ed. Poirot replic\u00f3 dignamente: \u2013Yo dije que no era necesario que el sabueso fuese de ac\u00e1 para all\u00e1 rastreando la pista. No obstante, he de admitir que el perro es imprescindible\u201d. SE OPERA EL CAMBIO Dashiell Harnmett, autor norteamericano, introduce en sus novelas un sello original, que m\u00e1s tarde tiene gran acogida: sus asesinos no son chantajistas ni asaltantes de instituciones bancarias, sino pol\u00edticos en busca de contratos lucrativos de obras p\u00fablicas o industriales que rompen las huelgas laborales mediante mafiosos y g\u00e1ngsters contratados. Da un giro al concepto tradicional. Tal vez su mejor obra sea"}