{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Nuevos dioses, nuevas creencias","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"dQjTDw7anf\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/03\/01\/nuevos_dioses_nuevas_creencias\/\">Nuevos dioses, nuevas creencias<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1994\/03\/01\/nuevos_dioses_nuevas_creencias\/embed\/#?secret=dQjTDw7anf\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Nuevos dioses, nuevas creencias&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"dQjTDw7anf\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"\u00bfHa escuchado la m\u00fasica New Age? \u00bfHa o\u00eddo la armon\u00eda de los instrumentos medievales, cl\u00e1sicos y hasta folkl\u00f3ricos, al lado de modernos sintetizadores, bajos y guitarras el\u00e9ctricas? La m\u00fasica New Age imita sonidos de la naturaleza y mezcla \u2013 en feliz conjunci\u00f3n- elementos del barroco, del jazz, del rock, de todas las tendencias para crear una m\u00fasica nueva que recrea, y adem\u00e1s, inspira paz y esperanza. La m\u00fasica New Age se difunde cada d\u00eda m\u00e1s; es una hermosa y positiva manifestaci\u00f3n del movimiento del mismo nombre que, en otras \u00e1reas del pensamiento y de la actividad humana, funciona de la misma manera, aunque no con los mismos resultados. El New Age es plenamente un fruto de nuestro tiempo, un deseo de bondad sin compromiso, tomar lo que me gusta de aqu\u00ed y de all\u00e1 sin normas, sin reglamentos, muchas veces sin l\u00f3gica. Un perol donde cabe todo, con el que cada quien se fabrica su religi\u00f3n, su personal filosof\u00eda y forma de vida. Ya hace tiempo que pensadores y soci\u00f3logos vaticinaban como un fen\u00f3meno novedoso, el renacer de un sentimiento religioso en el mundo occidental. Despu\u00e9s del dominio del racionalismo y positivismo, el hombre parec\u00eda reconocer otra vez la necesidad de un ser trascendente. En ese entonces -a\u00f1os 60- se ped\u00eda, se exig\u00eda a las iglesias que miraran al exterior, que participaran en la vida p\u00fablica y en la evoluci\u00f3n social, so pena de quedarse sin feligreses y desaparecer. Muchas iglesias, incluyendo la cat\u00f3lica, se abrieron al mundo del momento y a sus costumbres, algunas tanto, que perdieron profundidad y contenido. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s cambi\u00f3 la tendencia, cansado el mundo de lo exterior, deseaba explotar lo interior; la experiencia personal e intimista. De all\u00ed que se volviera la mirada a las religiones orientales que ofrec\u00edan ese ingrediente anhelado. Ahora, al despuntar el tercer milenio, los sentimientos religiosos siguen otras modas muy al gusto del consumidor. Se desea creer pero sin compromiso, se desean explicaciones pero las que acomoden a cada uno. C\u00f3modo caldo de cultivo donde parecen renacer casi todas las formas de magia, superstici\u00f3n, metaf\u00edsica, misterio o misticismo conocidas por la raza humana; la astrolog\u00eda y el ocultismo destacan en el moderno cat\u00e1logo de ideas. Las iglesias tradicionales no han recuperado feligreses, sino que muchas peque\u00f1as minor\u00edas se han afiliado a estas nuevas creencias que requieren s\u00f3lo un poco de buena voluntad. En este panorama se inserta el New Age del que hablamos ampliamente en nuestras p\u00e1ginas junto con otras modalidades de esta nueva \u00abreligiosidad burguesa\u00bb."}