{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Diez barreras para la democracia en M\u00e9xico","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Hg5hihfKyM\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/03\/01\/diez-barreras-para-la-democracia-en-mexico\/\">Diez barreras para la democracia en M\u00e9xico<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/03\/01\/diez-barreras-para-la-democracia-en-mexico\/embed\/#?secret=Hg5hihfKyM\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Diez barreras para la democracia en M\u00e9xico&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"Hg5hihfKyM\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"La transici\u00f3n democr\u00e1tica del pa\u00eds es una de las preocupaciones fundamentales de los ciudadanos interesados en el destino que debe seguir M\u00e9xico. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de las promesas y discursos pol\u00edticos, en estos momentos parece estancarse el proceso por decisi\u00f3n de quienes ocupan los principales puestos de poder, seg\u00fan lo del muestran los recientes acontecimientos electorales. Ante esta realidad, es un ejercicio urgente y necesario, se\u00f1alar brevemente los elementos que frenan el establecimiento de un verdadero sistema democr\u00e1tico para llamar a la reflexi\u00f3n sobre alternativas que favorezcan la congruencia de car\u00e1cter p\u00fablico. Enuncio a continuaci\u00f3n diez de las muchas barreras que obstaculizan el camino a la democracia en M\u00e9xico: la forma de presentaci\u00f3n no indica su orden de importancia, y acepto de antemano que cada una de las partes exige un tratamiento m\u00e1s profundo. UNO PARA TODOS Y TODOS PARA UNO Un primer elemento es el excesivo poder presidencial y la ausencia, en la pr\u00e1ctica, de una real divisidn de poderes. Son ampliamente conocidas las facultades constitucionales y metaconstitucionales del Jefe del Ejecutivo. Sobre estas \u00faltimas, conviene recoger algunas tesis expuestas por, Jorge Carpizo en su libro \u00abEl presidencialismo mexicano\u00bb. donde se\u00f1ala que el Presidente cuenta con la jefatura real del PRI, designa a su sucesor, y nombra y remueve a los gobernadores. Entre muchas otras, por supuesto. Para los mexicanos es evidente el predominio del Ejecutivo sobre los otros poderes y la falta de un mecanismo de pesos y\u00a0 contrapesos; para algunos autores m\u00e1s que establecer un equilibrio de poderes, resulta imprescindible ponerle l\u00edmites en el tiempo. Esto es, evitar la reelecci\u00f3n. Al respecto retomemos a Carpizo: \u00abDentro del contexto pol\u00edtico que vivimos, el principio de no reelecci\u00f3n es una de las\u00a0 principales reg\u00edas de juego del sistema: la limitaci\u00f3n al Residente en el tiempo; si esta regla se alterara, se modificar\u00eda el equilibio sobre el cual se sustentan las bases constitucionales y extraconstitucionales de nuestro sistema pol\u00edtico, siendo muy dif\u00edcil de precisar cu\u00e1les ser\u00edan las consecuencias\u00bb. Predominio del Ejecutivo y subordinaci\u00f3n y dependencia de los otros poderes. Se impone, pues, limitar las atribuciones del Presidente. Despu\u00e9s de esta pieza clave del sistema, habr\u00eda que considerar el otro factor del binomio indisoluble: el partido en el poder. Lo llamaremos PRI, debido a que incluso en ese instituto pol\u00edtico parcialmente han abandonado su denominaci\u00f3n de \u201cnuevo PRI\u201d. Ya hace varios a\u00f1os, Daniel Cos\u00edo Villegas afirmaba que \u201cpocas cosas han desacreditado tanto al Partido como el no haber democratizado sus procedimientos electorales al paso del tiempo\u201d, y aqu\u00ed es necesario puntualizar la falta de democracia tanto en su interior como en su exterior. En este apartado s\u00f3lo insistir\u00e9 en que se trata de un problema de esencia y no de accidente. Este partido naci\u00f3 desde el poder para conservar el poder y no para disputarlo con otras fuerzas organizadas. M\u00e1s all\u00e1 de la escenograf\u00eda, la posibilidad de un cambio serio y profundo se observa distante. Para muchos sectores sigue siendo el recipiente antidemocr\u00e1tico que se encuentra atado al pasado, pero que en nuestros d\u00edas se engancha a la figura presidencial y aprovecha su popularidad y venta al futuro. Maurice Duverger, a prop\u00f3sito de otra interrogante, escribi\u00f3 hace algunos a\u00f1os que del mismo modo que los hombres conservan durante toda su vida la huella de su infancia, los partidos sufren profundamente la influencia de sus or\u00edgenes. La historia y el presente demuestran que el PRI sigue fiel a s\u00ed mismo, renuente a aceptar una competencia democr\u00e1tica. Basta ver el reflejo de su espejo diario. Ya Fidel -el nuestro- se\u00f1alaba que \u201cel cord\u00f3n umbilical entre el gobierno y el PRI se amaciza\u201d. Quien tal vez no se encuentre tan amacizado, para continuar a tono, sea el mismo dirigente obrero ante la estrategia de territorializaci\u00f3n y reforma sectorial partidistas. EL OCASO DE LOS DINOSAURIOS El sindicalismo oficial -que enfrenta una seria crisis de poder, representatividad y convocatoria a pesar de intentar mantenerse como veh\u00edculo de control- debe transformase. Aun con la experiencia de pasadas elecciones presidenciales donde se present\u00f3 el colapso del voto corporativo, se sigue ofreciendo como prenda de fuerza y negociaci\u00f3n. Sobre este tema es com\u00fan escuchar opiniones calificadas respecto a que el corporativismo tradicional est\u00e1 ajust\u00e1ndose bajo un esquema de neocorporativismo funcional donde se permiten cierto tipo de pr\u00e1cticas, siempre y cuando no se confundan las lealtades y mucho menos se intenten traiciones o posiciones que pongan en entredicho la disciplina constitucional. Se requieren representaciones sindicales m\u00e1s genuinas y constructivas; esto significa el cambio de caciques y dinosaurios por l\u00edderes qiie superen las inercias del pasado, respeten la libertad sindical y motiven a sus agremiados en la b\u00fasqueda de soluciones a los grandes problemas nacionales. La ausencia de un sistema real, fuerte y din\u00e1mico de partidos es otro elemento a considerar. Qui\u00e9n duda de la necesidad de partidos m\u00e1s modernos, propositivos, imaginativos y competitivos en el plano nacional y no s\u00f3lo regional, estatal y\/o municipal. Sobre todo ahora cuando se han prendido los focos rojos de la partidocracia y emergen con fuerza una serie de organizaciones con demandas y propuestas que, adem\u00e1s de actuales, cuentan con interesantes posibilidades a mediano plazo. Cada vez aumenta m\u00e1s la importancia de los organismos ciudadanos no partidistas de diferente pertenencia, discurso, tama\u00f1o e influencia. La falta de un compromiso abierto y sostenido con la\u00a0 participacidn ciudadana y la demanda democr\u00e1tica por parte de muchos medios de comunicaci\u00f3n constituye otro dique. Estos agentes de cambio deben comprometerse m\u00e1s y mejor con quienes de una u otra forma intentan que se gobierne de acuerdo con la iniciativa de los electores. Las pol\u00edticas informativas y editoriales de un medio deben hacer suyo, de manera eficaz, el compromiso con sus receptores al superar c\u00edrculos viciosos que frenan la participaci\u00f3n y favorecen su desmovilizaci\u00f3n y aislamiento. En distintos foros y debates se habla de la prensa como el cuarto poder, y a veces se subraya que est\u00e1 constituido como un poder m\u00e1s de quienes han tenido y\/o tienen en sus manos las riendas del sistema. Creo que, por"}