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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Alejandro Sada Mier y Ter&#xE1;n</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/alejandro-sada-mier-y-teran/</author_url><title>Ese no es Benedicto XVI</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="a2UHh5fSBr"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2020/02/25/ese-no-es-benedicto-xvi/"&gt;Ese no es Benedicto XVI&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2020/02/25/ese-no-es-benedicto-xvi/embed/#?secret=a2UHh5fSBr" width="600" height="338" title="&#x201C;Ese no es Benedicto XVI&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="a2UHh5fSBr" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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En medio de abismales diferencias, crece, gracias al fermento de la humildad, el espacio del encuentro, la reconciliaci&#xF3;n, el di&#xE1;logo y la ayuda mutua. Sin embargo, la pel&#xED;cula tiene un problema serio: presenta como &#xAB;inspirados en hechos reales&#xBB; demasiadas ficciones. Cuando uno trata acerca de personas reales, aparece un nuevo elemento para juzgar la obra: su fidelidad a la realidad. Si un pintor dibuja un retrato, podemos decir si es una buena o mala pintura, pero adem&#xE1;s podemos decir si se parece o no a la persona que retrata, si le hace justicia. En los &#xFA;ltimos tres a&#xF1;os me he dedicado, casi exclusivamente, a estudiar la vida y la obra de uno de los personajes que la pel&#xED;cula intenta retratar: Joseph Ratzinger/Benedicto XVI, y tengo que decir que, independientemente de las cualidades de la pel&#xED;cula, su figura se encuentra tremendamente desfigurada. El hombre que personifica Hopkins es ambicioso, busca el control y el poder, est&#xE1; obsesionado con la homosexualidad, el celibato y las reglas, es un individuo solitario y triste, no sabe de cambios y desarrollos sino tan solo de estancamientos, no sabe de puentes, solo de muros, su pontificado es un fracaso, su mayor virtud es quitarse del camino reconociendo su incapacidad para entender lo que necesita la Iglesia. As&#xED; no es el verdadero Benedicto XVI. Las voces de quienes conocen personalmente a Ratzinger, o se han acercado a sus textos y a su biograf&#xED;a, atestiguan la injusticia de la caricatura medi&#xE1;tica que dibuja la pel&#xED;cula. Su exalumno Vincent Twomey, por ejemplo, lo describe como &#xAB;un hombre t&#xED;mido, humilde, pero valiente, cuya sonrisa espont&#xE1;nea transmite calor, alegr&#xED;a y esperanza&#xBB;1 y cuenta que entre sus conocidos &#xAB;Ratzinger es descrito como un escuchador consumado [&#x2026;] atento a las voces de otros, sean grandes o peque&#xF1;as, ya se trate de grandes pensadores del pasado o de serios cr&#xED;ticos del presente. &#xC9;l escucha a quien sea que tenga algo que decir&#xBB;.2 El cardenal de Colonia, Joachim Meisner, lo retrata como un hombre &#xAB;[tan] inteligente como una docena de profesores y [tan] devoto como un ni&#xF1;o que recibe la primera comuni&#xF3;n&#xBB;.3 Peter Seewald cuenta c&#xF3;mo desde que le conoci&#xF3;, tuvo la impresi&#xF3;n de que se encontraba delante de una persona &#xAB;sensible y amigable: alguien a quien le gusta comunicarse, que sabe escuchar pacientemente&#xBB;;4 cuenta de &#xE9;l que es &#xAB;una persona que entiende a los hombres, que ha conservado la viveza de la juventud. Alguien que no se ha consumido prematuramente, sino que se ha conservado, de alg&#xFA;n modo, lozano&#x2026; y cuya humildad &#x2013;con la que hace grande lo peque&#xF1;o&#x2013; impresiona&#xBB;.1 Cuando uno lee este tipo de descripciones se pregunta cu&#xE1;l ser&#xED;a la fuente de la que se form&#xF3; el personaje de la pel&#xED;cula de Meirelles. &#xBF;Qu&#xE9; historias de Ratzinger leyeron? La respuesta es obvia. Han creado un personaje a partir de los clich&#xE9;s de la prensa. Quisiera subrayar algunos errores importantes del personaje de Hopkins, con el fin de enmendar la imagen Benedicto XVI y hacerle justicia. &#xA0; &#xA0; TRES DESATINOS El primero ocurre en el proceso del c&#xF3;nclave. El supuesto Ratzinger aparece como un personaje pol&#xED;tico, &#xE1;vido de poder, que desea ardientemente ser electo. Mientras desayunan los cardenales, uno de ellos, citando a Plat&#xF3;n dice que &#xAB;el requisito m&#xE1;s importante de cualquier l&#xED;der es no querer ser l&#xED;der&#xBB;, a lo que un interlocutor a&#xF1;ade: &#xAB;por eso no debe ser Ratzinger; &#xE9;l en verdad lo desea&#xBB;. La realidad, sin embargo, es diametralmente opuesta. Su secretario, Mons. Georg G&#xE4;nswein, asegura que &#xAB;en los a&#xF1;os precedentes, jam&#xE1;s el cardenal Ratzinger hab&#xED;a presionado para alzarse al oficio m&#xE1;s alto de la Iglesia cat&#xF3;lica. Al contrario, entonces so&#xF1;aba vivamente con una circunstancia que le hubiera permitido escribir en paz y tranquilidad algunos &#xFA;ltimos libros&#xBB;.6 Es sabido que Ratzinger pidi&#xF3; su renuncia a Juan Pablo II hasta tres veces y que a&#xF1;oraba el d&#xED;a de poder dedicarse de lleno a la teolog&#xED;a y a la oraci&#xF3;n.7 Eso explica que justo despu&#xE9;s del anuncio del nombre en el c&#xF3;nclave, Ratzinger se girara hacia el crucifijo diciendo: &#xAB;&#xBF;Qu&#xE9; est&#xE1;s haciendo conmigo? Ahora tienes t&#xFA; la responsabilidad, &#xA1;debes guiarme!, Yo no puedo&#x2026;&#xBB;.8 As&#xED; contaba &#xE9;l mismo su experiencia a un grupo de peregrinos: &#xAB;Cuando, lentamente, el desarrollo de las votaciones me permiti&#xF3; comprender que, por decirlo as&#xED;, la guillotina caer&#xED;a sobre m&#xED;, me qued&#xE9; desconcertado. Cre&#xED;a que hab&#xED;a realizado ya la obra de toda una vida y que pod&#xED;a esperar terminar tranquilamente mis d&#xED;as. Con profunda convicci&#xF3;n dije al Se&#xF1;or:&#xA0;&#xA1;no me hagas esto! Tienes personas m&#xE1;s j&#xF3;venes y mejores, que pueden afrontar esta gran tarea con un entusiasmo y una fuerza totalmente diferentes.&#xBB;9 El segundo gran desacierto es el m&#xE1;s grave. Hay un momento en el que el personaje de Hopkins se confiesa. Entre sus pecados se le atribuye que no puso suficiente atenci&#xF3;n a las acusaciones de los abusos cometidos por Marcial Maciel. Esto es una terrible calumnia que tiene que ser desmentida. Quiz&#xE1; no exista alguien que haya peleado con m&#xE1;s energ&#xED;a que Ratzinger para que se hiciera justicia en el caso de Maciel. Como valoraba acertadamente el antiguo portavoz de la Santa Sede, la tolerancia cero con la pedofilia &#xAB;ha sido uno de los aspectos m&#xE1;s dolorosos del pontificado de Benedicto XVI&#xBB;.10 Y es que el papa se encarg&#xF3; deliberadamente de hacer estallar la cuesti&#xF3;n durante su pontificado. Como se explica en el estudio de Roberto Regoli, &#xAB;Benedicto XVI hab&#xED;a afrontado la cuesti&#xF3;n ya como cardenal</description></oembed>
