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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>H&#xE9;ctor Zagal</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/hector-zagal/</author_url><title>&#xBF;Turismo gastron&#xF3;mico o todo-incluido?</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="F35evQIzSq"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2019/10/23/turismo-gastronomico-o-todo-incluido/"&gt;&#xBF;Turismo gastron&#xF3;mico o todo-incluido?&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2019/10/23/turismo-gastronomico-o-todo-incluido/embed/#?secret=F35evQIzSq" width="600" height="338" title="&#x201C;&#xBF;Turismo gastron&#xF3;mico o todo-incluido?&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="F35evQIzSq" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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Puedes comer lo mismo en cualquier parte del mundo. Habr&#xE1; ligeras variaciones entre pa&#xED;ses, alg&#xFA;n cambio en las salsas, pero son cambios menores. Quiz&#xE1; la variaci&#xF3;n m&#xE1;s radical se ha dado en la India, donde hay McDonalds vegetariano. &#xBF;El motivo? Atraer clientes que, por religi&#xF3;n, no come ciertos tipos de carne o, de plano, ninguna. La globalizaci&#xF3;n cultural tiene ventajas y procura algunos placeres. Sin embargo, tambi&#xE9;n hay un riesgo: la p&#xE9;rdida de las identidades culturales. El pa&#xED;s m&#xE1;s fuerte impone tendencias y c&#xE1;nones de gusto. En consecuencia, los lugares empiezan a tener una apariencia similar, como de aeropuerto internacional. El mundo se va convirtiendo en un enorme e ins&#xED;pido centro comercial. DEL TIANGUIS AL SUPERMERCADO La industrializaci&#xF3;n ha abaratado la comida. La carne, que antes era un lujo, es m&#xE1;s accesible. Lo mismo sucede con las frutas, las verduras, los l&#xE1;cteos. Adem&#xE1;s, son m&#xE1;s higi&#xE9;nicos y eso ha alargado la esperanza de vida en el mundo. No es la falta de producci&#xF3;n lo que perpet&#xFA;a el hambre mundial, sino la mala distribuci&#xF3;n de la riqueza. Frente a la industrializaci&#xF3;n y la producci&#xF3;n en masa, los intelectuales posmodernos y los j&#xF3;venes hipsters han revalorizado la diferencia. &#xBF;Por qu&#xE9; optar por la comida local en lugar de la ya conocida e invariable Big Mac? Bueno, las franquicias ofrecen justamente eso: lo mismo. En cambio, las cocinas regionales y caseras ofrecen algo distinto. La diversidad tiene su encanto. Ello no significa que la identidad gastron&#xF3;mica sea algo inmutable. La cultura es vida y, por ende, nuestro modo de comer se transforma constantemente. &#xBF;Hace 50 a&#xF1;os qui&#xE9;n iba a decir que el vegeterianismo iba a prender en M&#xE9;xico? Pero me estoy yendo por las ramas. Lo que quiero subrayar es que M&#xE9;xico enfrenta un reto. Los europeos, especialmente italianos, franceses y espa&#xF1;oles han sabido vender su gastronom&#xED;a. Los ingresos que esos pa&#xED;ses reciben gracias a los turistas que peregrinan para visitar museos, plazas, bares y restaurantes son formidables. De la mano del turismo gastron&#xF3;mico est&#xE1; la denominaci&#xF3;n de origen, esa indicaci&#xF3;n que garantiza el origen geogr&#xE1;fico y ciertas cualidades de algunos productos. La denominaci&#xF3;n de origen no se aplica exclusivamente a productos comestibles y bebidas, pero la mayor&#xED;a de los casos se corresponden a productos de la mesa. Europa ha sabido sacarle jugo a este control. No es casualidad que Estados Unidos sea tan renuente en el tema. Hay un turismo que busca experiencias diferentes, ya sea en la naturaleza como en la mesa. M&#xE9;xico tiene la posibilidad de subirse a esta ola. El sector tur&#xED;stico debe salir de su zona de confort, el turismo de playa, y explorar las posibilidades del turismo gourmet. M&#xE9;xico ofrece una diversidad de cocinas regionales extraordinarias que se van perdiendo. En algunas cocinas regionales, por ejemplo, los insectos ocupan un lugar especial. Los jumiles y las chicatanas no a todos les gustan, pero las meras referencias a estos productos despiertan la curiosidad de cualquiera. &#xBF;Y qu&#xE9; me dicen de la cocina de flores? Hace algunos a&#xF1;os acud&#xED; a una comida donde todos los platos, desde el entrem&#xE9;s hasta el postre, usaban flores. &#xBF;Han probado el licor de capulines?, &#xBF;los huevos reales? &#xBF;la sopa de camote?, &#xBF;el cerdo en atapakua?, &#xBF;los turcos?, &#xBF;el atole de pinole?, &#xBF;y qu&#xE9; tal unos taquitos de marl&#xED;n? Los franceses nos presumen que tienen m&#xE1;s tipos de quesos que d&#xED;as del a&#xF1;o. &#xBF;Cu&#xE1;ntos tipos de tamales tenemos en M&#xE9;xico?, &#xBF;conocen los tamales de arroz?, &#xBF;y los de acamaya? Conspira en nuestra contra, el desastre ecol&#xF3;gico. Nuestra biodiversidad est&#xE1; en riesgo. Ya no se puede comer tortuga caguama, t&#xED;pica de Baja California Sur, porque es una especie protegida. El pescado blanco de P&#xE1;tzcuaro est&#xE1; pr&#xE1;cticamente extinto. El venado de Yucat&#xE1;n tampoco est&#xE1; en su mejor momento. Y lo mismo sucede con las muchas razas de ma&#xED;z. Pensemos en el aguacate criollo, cuyo sabor es m&#xE1;s sutil que el del aguacate Hass. Pero la piel del aguacate criollo es muy delicada; los supermercados prefieren el Hass, cuya piel gruesa facilita su transporte. EL VALOR DE LA DIFERENCIA El cuidado de estas cocinas regionales supone el cuidado de los ingredientes, pero tambi&#xE9;n el resguardo de las cocineras. Como ha observado Diana Kennedy, son las mujeres, las cocineras tradicionales, quienes mantienen vivas las recetas. En M&#xE9;xico, la verdadera cocina no se aprend&#xED;a en una escuela, sino a trav&#xE9;s de la tradici&#xF3;n. Afortunadamente, me he encontrado con restauranteros que est&#xE1;n intentado construir a partir de las cocineras tradicionales. La apuesta es arriesgada, pero correcta. Ah&#xED; es donde est&#xE1; la diferencia, en esas viejas recetas de familia. M&#xE9;xico tiene una oportunidad extraordinaria para explotar este nuevo turismo gastron&#xF3;mico. Algo se ha hecho en el rubro de las denominaciones de origen. Cuentan con denominaci&#xF3;n de origen: el arroz de Morelos (del que cada vez hay menos), el caf&#xE9; de Chiapas, de Veracruz, la vainilla de Papantla, la charanda, el chile habanero, el mango Ataulfo (llamado as&#xED; por su creador, Ataulfo Morales) el mezcal, el sotol, el tequila y el chile Yahualica. No obstante, las denominaciones de origen no funcionan si no se insertan dentro de una cultura gastron&#xF3;mica y una pol&#xED;tica p&#xFA;blica. Lo primero es garantizar la calidad de los productos; el consumidor debe reconocerla f&#xE1;cilmente. El tequila es el ejemplo de un caso, cuyo &#xE9;xito puede da&#xF1;arlo. No vaya a ser que, en lugar de un aguardiente</description></oembed>
