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</html><description>Aunque es todo sonrisas, la fiesta es una cosa muy seria para la historia y la cultura. &#xA0; Dicen que la lengua finesa cuenta con unas 40 palabras para referir la nieve. Se la han de pasar incre&#xED;ble. &#xBF;Imaginan? &#xBF;Ocho meses de invierno? El castellano, en cambio, no es muy prol&#xED;fico con este fen&#xF3;meno. Dudo que en Veracruz haya ca&#xED;do nieve en los &#xFA;ltimos 200 a&#xF1;os y las peores nevadas en Durango o Ciudad Ju&#xE1;rez son algo ordinario en Helsinki. Pero, si buscamos sin&#xF3;nimos de la palabra &#x201C;fiesta&#x201D;, creo que les damos tres revolcadas a los n&#xF3;rdicos en su propia nieve: farra, juerga, parranda, verbena, guateque, pachanga, jarra, fiestirri&#x2026; son los primeros que me vienen a la mente, antes de que se me acabe el aliento. No en balde, los pueblos de habla hispana tenemos una mala imagen como aut&#xE9;nticos maestros del despapaye. Pareciera que esa sombra cruzara el Atl&#xE1;ntico, partiendo desde los Pirineos, desembarcara en Veracruz y recorriera a galope el continente hasta la Patagonia. S&#xED;, los hispanoamericanos tenemos una mala fama de parranderos. Cierto o no, el estereotipo es algo con lo que tenemos que lidiar. En esta ocasi&#xF3;n, contra viento y marea, me propongo hacer un elogio de la fiesta. Y que se arma la parranda&#x2026; Si los griegos o los romanos hubieran escrito La Biblia, hubiesen coronado la creaci&#xF3;n no s&#xF3;lo con un descanso, sino con un banquete. Es una actitud absolutamente mediterr&#xE1;nea &#xE9;sta de amar los convites. La Il&#xED;ada y La Odisea, que con tanta devoci&#xF3;n estudiaron los romanos, no dejan de lado ninguna ocasi&#xF3;n para festejar algo: el reencuentro, un invitado, el triunfo, la derrota, el funeral, etc&#xE9;tera. El chiste es reunirnos. Incluso con los difuntos hay comida de por medio. &#xBF;Se acuerdan de la invocaci&#xF3;n de muertos en La Odisea? Ulises, vino y comida de por medio, aprovecha su visita al Hades para chismorrear con los fantasmas de todos sus amigos y enemigos. Esta tradici&#xF3;n pervive. Durante mi doctorado, compart&#xED; departamento en Europa con gente de otras nacionalidades; si alguien ten&#xED;a necesidad de comer acompa&#xF1;ado, hacer ruido y beber, siquiera un poquito, &#xE9;ramos los portugueses, italianos, mexicanos, argentinos, espa&#xF1;oles, etc&#xE9;tera. Los anglosajones, asi&#xE1;ticos o europeos del este sol&#xED;an ser m&#xE1;s hoscos para las reuniones (aunque tambi&#xE9;n tienen lo suyo). Pero la verdad sea dicha, la fiesta va en nuestras venas latinas. Un estadounidense o un dan&#xE9;s puede comer solo, sin m&#xE1;s compa&#xF1;&#xED;a que el peri&#xF3;dico. &#xBF;Nosotros? La palabra &#x201C;fiesta&#x201D; est&#xE1; asociada al lat&#xED;n fanum, &#x201C;templo&#x201D;. La festividad de un pueblo est&#xE1; intr&#xED;nsecamente asociada a la religi&#xF3;n. A&#xFA;n hoy en d&#xED;a, nuestros mayores puentes y pachangas tienen que ver con una festividad religiosa: D&#xED;a de Reyes, D&#xED;a de Muertos, Semana Santa, Virgen de Guadalupe. Si exceptuamos el 15 de septiembre, nuestros d&#xED;as festivos m&#xE1;s arraigados remiten a la religi&#xF3;n, como es el caso del domingo. En muchos casos, alguna festividad pagana termin&#xF3; por ser absorbida o sintetizada por una de corte cristiano. La Navidad, por ejemplo, termin&#xF3; por absorber las saturnales romanas. Estas festividades se celebraban en honor de Saturno y serv&#xED;an para se&#xF1;alar el cierre de ciclo de la agricultura, con su debido descanso. Los romanos, habituados al guateque, lo celebraban con un carnaval (otra fiesta muy bien adaptada) y un banquete en honor del Sol Invictus, hacia el 25 de diciembre. Con el influjo del cristianismo, la intenci&#xF3;n de las festividades decembrinas cambi&#xF3; totalmente, pero conserva el sentido latino del cierre de ciclo. La fiesta, m&#xE1;s all&#xE1; de su dimensi&#xF3;n religiosa, tiene sentido como excepci&#xF3;n que confirma la regla. La excepci&#xF3;n del trabajo. Bien entendida, se instaura adem&#xE1;s como m&#xE9;rito al esfuerzo. Dios, recordemos El G&#xE9;nesis, consagra el s&#xE9;ptimo d&#xED;a al descanso, luego de seis d&#xED;as de creaci&#xF3;n. La fiesta tambi&#xE9;n ordena el a&#xF1;o; le da un principio y un fin al correr de los d&#xED;as. La fiesta, por decirlo as&#xED;, le da una direcci&#xF3;n al tiempo. Los seres humanos trabajamos para descansar, ya sea en vacaciones, ya sea en la jubilaci&#xF3;n, ya sea en el pante&#xF3;n. El chiste es reunirnos &#xBF;Se han dado cuenta de c&#xF3;mo estudia un estadounidense? Se encierra solo en la biblioteca hasta devorar los libros. Los latinos, en cambio, aunque sea el m&#xE9;todo m&#xE1;s perjudicial para nuestro aprendizaje, preferimos reunirnos, as&#xED; las cosas vayan a terminar en borrachera. No lo celebro, pero dice mucho de nuestra cultura. Los alemanes no se saludan innecesariamente en las bibliotecas. Van a trabajar, no a entablar relaciones sociales. La fiesta, en el imaginario mediterr&#xE1;neo, tiene un car&#xE1;cter vinculante: nos hace miembros de una comunidad. Por eso es que en Navidad nos reunimos como familia; pero no somos la &#xFA;nica familia que se re&#xFA;ne. A fin de cuentas, es un hecho compartido. En algunas comunidades ind&#xED;genas, la integraci&#xF3;n exige pagar la fiesta. S&#xF3;lo pertenece plenamente al pueblo, quien lo convida a la pachanga. Con esto no quiero defender los excesos ni los defectos de la fiesta. Simplemente, quiero recordar su sentido profundo; primero, como merecido descanso f&#xED;sico y mental del trabajo; segundo, como un hecho vinculante y comunitario. Pero los tiempos cambian. Los horarios de trabajo son cada vez m&#xE1;s exigentes. En nuestro pa&#xED;s, cada vez se debe trabajar m&#xE1;s. La actividad comercial contin&#xFA;a en domingo. Los supermercados abren hasta alta horas de la noche. Los estudiantes &#x201C;hacen veranos&#x201D;. Los mexicanos cada vez nos levantamos m&#xE1;s temprano. El descanso y las vacaciones se tambalean en M&#xE9;xico. Parad&#xF3;jicamente, eso tampoco nos hace m&#xE1;s productivos. El descanso no s&#xF3;lo es un fen&#xF3;meno cultural es, sobre todo, un derecho humano. No vaya a ser que regresemos al siglo XIX, cuando los empleados y los obreros no ten&#xED;an derecho al domingo y, mucho menos, a vacaciones pagadas. La fiesta es esencial en la vida..&lt;/&gt;</description><thumbnail_url>https://istmo.mx/wp-content/uploads/2017/01/IS347_GIROSCOPIO_07_Zagal.jpg</thumbnail_url></oembed>
