<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Cecilia Sabido</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/ceciliasabido/</author_url><title>&#xD3;pera: raz&#xF3;n, poes&#xED;a y m&#xFA;sica</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="Nk28PRNLrP"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2016/03/29/opera-razon-poesia-y-musica/"&gt;&#xD3;pera: raz&#xF3;n, poes&#xED;a y m&#xFA;sica&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2016/03/29/opera-razon-poesia-y-musica/embed/#?secret=Nk28PRNLrP" width="600" height="338" title="&#x201C;&#xD3;pera: raz&#xF3;n, poes&#xED;a y m&#xFA;sica&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="Nk28PRNLrP" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://dim-id.com/pruebaentradas2023/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;
</html><description>Si existe un arte sumamente completo, &#xE9;se es la &#xF3;pera. En ella coinciden la poes&#xED;a, el canto, la m&#xFA;sica, las artes pl&#xE1;sticas y la danza. Cada representaci&#xF3;n invita al espectador a dejarse llevar por la belleza del espect&#xE1;culo, pero sobre todo por el encanto de la m&#xFA;sica y de las historias que se narran. &#xA0; Sin duda la manifestaci&#xF3;n art&#xED;stica m&#xE1;s compleja de nuestro tiempo es el cine. Cada producci&#xF3;n, por sencilla que sea, re&#xFA;ne las expresiones creativas m&#xE1;s complejas y nace de la reuni&#xF3;n del talento de los guionistas, fot&#xF3;grafos, actores, m&#xFA;sicos, escen&#xF3;grafos, vestuaristas, etc&#xE9;tera. Muestra de ello son todas las nominaciones que una sola pel&#xED;cula puede recibir en una gala de premiaci&#xF3;n. El lugar que hoy ocupa el cine en la vida art&#xED;stica lo tuvo durante muchos siglos la &#xF3;pera. Acudir a este espect&#xE1;culo era, sin duda, uno de los acontecimientos m&#xE1;s importantes de la sociedad y los cantantes sol&#xED;an tener la fama que hoy corresponde a los artistas de la pantalla. Mis abuelos, sin ir m&#xE1;s lejos, se conocieron y se enamoraron durante una temporada de &#xF3;pera en Bellas Artes y dieron nombre a mi madre en honor de una famosa soprano, Claudia Muzio. (Cosa curiosa, mi madre no puede escuchar &#xF3;pera sin desesperarse y el gusto tuvo que saltar una generaci&#xF3;n). En el siglo XX, aunque la &#xF3;pera a&#xFA;n se cre&#xF3;, produjo y cant&#xF3;, perdi&#xF3; mucho del protagonismo que tuvo desde sus or&#xED;genes, a finales del siglo XVI. Se ha convertido en arte de especialistas, pasi&#xF3;n de diletantes, nota de personas cultas. Todo el mundo reconoce una que otra aria, gracias a la popularizaci&#xF3;n de ciertos espect&#xE1;culos, pero cada vez son menos quienes pueden decir que han escuchado o presenciado una funci&#xF3;n completa. Tengo amigos, sin embargo, que a&#xFA;n esperan con verdadera emoci&#xF3;n la temporada de &#xF3;pera y tararean alguna pieza de camino a casa, amigas talentosas que dedican su tiempo a preparar su voz y emociona lo m&#xE1;s profundo de mi coraz&#xF3;n escucharlas interpretar una &#xAB;Casta Diva&#xBB; de Norma de Bellini (mi &#xF3;pera favorita) o el &#xAB;Liebestod&#xBB; del Trist&#xE1;n e Isolda de Wagner. En particular, pienso en la profunda alegr&#xED;a que un amigo siente al ver una representaci&#xF3;n del L&#x2019;elisir d&#x2019;amore de Donizzeti. Es tal su pasi&#xF3;n que, cuando pienso en &#xF3;pera inevitablemente pienso en &#xE9;l. &#xA0; LA &#xD3;PERA: MEZCLA DE ARTES Aunque naci&#xF3; en pleno periodo barroco, la &#xF3;pera fue concebida en el seno del humanismo renacentista. Sus or&#xED;genes se remontan al mismo entorno art&#xED;stico en que se gestaron las obras de Leonardo y Michelangelo: la corte de los Medici. En la casa del Duque de Bardi se reun&#xED;a un grupo de humanistas, m&#xFA;sicos, poetas e intelectuales que se hac&#xED;an llamar la &#xAB;Camerata di Bardi&#xBB; o la &#xAB;Camerata florentina&#xBB;. Estaban convencidos de una alta misi&#xF3;n: rescatar la m&#xFA;sica del estado de corrupci&#xF3;n en la que &#x2013;seg&#xFA;n ellos&#x2013; se encontraba. Adem&#xE1;s de ser artistas, todos estaban profundamente influidos por una teor&#xED;a: consideraban que la m&#xFA;sica polif&#xF3;nica ocultaba la esencia y la claridad del texto y que la m&#xFA;sica deb&#xED;a ser corregida para mejorar su sociedad. Cre&#xED;an, con los griegos cl&#xE1;sicos, que la m&#xFA;sica contribu&#xED;a a la formaci&#xF3;n moral de los j&#xF3;venes, y pensaban &#x2013;aunque no es del todo cierto&#x2013; que la tragedia cl&#xE1;sica debi&#xF3; ser cantada m&#xE1;s que hablada. Tras una detenida lectura de las fuentes humanistas, el grupo se dio a la tarea de &#xAB;reproducir la tragedia griega original&#xBB; con todos los elementos que Arist&#xF3;teles hab&#xED;a registrado en su Po&#xE9;tica: historia, personajes, poes&#xED;a, estilo, espect&#xE1;culo y m&#xFA;sica.1 Esta peque&#xF1;a agrupaci&#xF3;n rindi&#xF3; notables frutos en poco tiempo, aunque el resultado estuviera muy alejado de las obras cl&#xE1;sicas. En realidad, mezclaron todas las artes de su tiempo: el fasto de los carnavales y sus danzas, las mascaradas venecianas, con sus vestuarios y decorados, que por lo general estaban a cargo de un intendente dell&#x2019;arte; los madrigales y pastorales que sol&#xED;an representarse como divertimentos en aquel tiempo y que eran esencialmente poes&#xED;as musicalizadas; solicitaron a los poetas que escribieran historias basadas en los personajes y las f&#xE1;bulas de la mitolog&#xED;a grecolatina para la tragedia, y que rescataran las situaciones de la pr&#xF3;spera Comedia dell&#x2019;arte para la comedia. As&#xED; surgi&#xF3; un nuevo g&#xE9;nero que ellos mismos llamaron &#xAB;melodrama&#xBB;, es decir acci&#xF3;n musical. Un famoso superintendente del grupo, Emilio de Cavalleri aport&#xF3; a la cocci&#xF3;n un nuevo estilo llamado &#xAB;monodia acompa&#xF1;ada&#xBB;, que consist&#xED;a en una pieza musical destinada a un solo cantante; tambi&#xE9;n aport&#xF3; al proyecto, con teor&#xED;a y algunos experimentos, Vincenzo Galillei, &#x2013;s&#xED;, el padre del c&#xE9;lebre Galileo&#x2013;. Sin embargo fue Jacopo Peri, un joven m&#xFA;sico de origen romano, quien cre&#xF3; la primera &#xAB;&#xF3;pera&#xBB;. La obra, hoy perdida, se llam&#xF3; Dafne. Peri pidi&#xF3; al poeta Ottavio Rinuccini que escribiera el texto para el libreto, compuso la m&#xFA;sica &#xED;ntegra con el estilo mon&#xF3;dico y se estren&#xF3; en casa de Jacopo Corsi, patr&#xF3;n de la m&#xFA;sica florentina, en 1597. Tres a&#xF1;os despu&#xE9;s, el 6 de octubre de 1600 se estren&#xF3; una nueva obra, Eur&#xED;dice, y el &#xE9;xito fue tal, que Peri fue llamado por toda Italia para representar y componer obras con el nuevo estilo. Entre sus colaboradores se encontr&#xF3; Claudio Monteverdi, quien pronto consolid&#xF3; el g&#xE9;nero con una tendencia m&#xE1;s barroca con una &#xF3;pera llamada Orfeo, mucho m&#xE1;s vital en la acci&#xF3;n y m&#xE1;s rica en la m&#xFA;sica. Pronto se llen&#xF3; Italia de &#xF3;peras con una sed que los historiadores consideran &#xAB;insaciable&#xBB;. Tampoco estuvo Monteverdi alejado de la teor&#xED;a y en el prefacio a Il Combattimento di Tancredi e Clorinda afirma haber logrado la descripci&#xF3;n musical del &#xAB;g&#xE9;nero excitado&#xBB; que Plat&#xF3;n describ&#xED;a en el tercer libro de la Rep&#xFA;blica.2 Despu&#xE9;s se preci&#xF3; de lograr la imitaci&#xF3;n de la c&#xF3;lera a partir del uso de pausas r&#xED;tmicas. La extraordinaria b&#xFA;squeda de los compositores de su generaci&#xF3;n era la de la elocuencia narrativa impl&#xED;cita en las posibilidades musicales, por s&#xED; mismas. A diferencia de muchas otras artes donde la pr&#xE1;ctica precede al an&#xE1;lisis te&#xF3;rico, la &#xF3;pera fue racional desde su origen. Tal vez por eso sus derroteros pueden marcarse siempre</description><thumbnail_url>https://istmo.mx/wp-content/uploads/2016/03/IS342_Coloquio_01_principal.jpg</thumbnail_url></oembed>
