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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>Cultura y Derechos Humanos</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="fmCDukfxCY"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2012/09/07/cultura-y-derechos-humanos/"&gt;Cultura y Derechos Humanos&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2012/09/07/cultura-y-derechos-humanos/embed/#?secret=fmCDukfxCY" width="600" height="338" title="&#x201C;Cultura y Derechos Humanos&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="fmCDukfxCY" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>Los derechos no se refieren a &#xAB;hombres sin rostro&#xBB;, sino a personas concretas, insertas en una cultura. Los derechos culturales, esenciales para la dignidad humana, deben interpretarse seg&#xFA;n los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia. Los tiempos actuales son un campo f&#xE9;rtil para repensar los Derechos Humanos. Desde la llamada &#xAB;primavera &#xE1;rabe&#xBB; y otras plataformas civiles &#x2013;los indignados, #Occupy Wallstreet, #YoSoy132&#x2013; hasta las leyes que pretenden regular los contenidos en internet &#x2013;ACTA, SOPA&#x2013;, derechos como la libertad de expresi&#xF3;n, la representaci&#xF3;n pol&#xED;tica, la seguridad e integridad f&#xED;sica, han sido protagonistas en la reflexi&#xF3;n sobre las garant&#xED;as centrales de las personas. Los Derechos Humanos representan la necesidad que tenemos todos de reconocer condiciones b&#xE1;sicas de respeto en la convivencia. Necesidad tan elemental que toda ofensa a nuestros derechos nos parece evidente. Si mi vecino se estaciona frente a la salida de mi casa, si un grupo de personas limitan mi movilidad en la calle, si se me niega un servicio p&#xFA;blico a causa de mi manera de vestir o de hablar, si una autoridad me extorsiona&#x2026; en cualquier situaci&#xF3;n en la que se afectan mis garant&#xED;as subsiste un impulso para pedir respeto. Sin embargo, aunque percibimos con claridad una afrenta de este tipo, es importante hacer notar que, como sujetos de derechos, no conocemos las condiciones que se requieren para que nuestros derechos posean una identidad clara. En otras palabras, es dif&#xED;cil conocer qu&#xE9; derecho es m&#xE1;s importante que otro, cu&#xE1;les son aquellos derechos que deben reconocerse sin importar condiciones cambiantes, qu&#xE9; significa que la ley reconozca s&#xF3;lo ciertos derechos y d&#xE9; por supuestos otros tantos. &#xA0; PARA RECUPERAR DERECHOS FUNDAMENTALES: CULTURA Aquello que permite conocer la identidad de nuestros derechos, su origen e importancia, est&#xE1; en el reconocimiento de la cultura: ella habla del ser humano desde todas sus perspectivas, y desde ah&#xED; podemos comenzar a buscar la unidad y radicalidad que hace falta en las reflexiones acerca de los Derechos Humanos. Si pensamos en la situaci&#xF3;n de un migrante, un analfabeta o un ind&#xED;gena, reconoceremos que existe un denominador com&#xFA;n: hace falta &#x2013;o no se conoce&#x2013; un marco cultural que pueda dotar de orden y significado el ejercicio de los derechos de las personas. Cuando se carece de naci&#xF3;n, como un &#xAB;ilegal&#xBB; latinoamericano en Estados Unidos o un migrante &#xE1;rabe en tierras europeas, es imposible reclamar derechos al amparo de un sistema legal. Cuando no se tiene acceso a la informaci&#xF3;n, como cualquier persona incapaz de leer o de disponer de informaci&#xF3;n fiable, es muy dif&#xED;cil conocer qu&#xE9; puede exigir como derecho. Cuando la comunidad no es reconocida por una colectividad mayor y una ola globalizadora amenaza su identidad &#x2013;pensemos en cualquier etnia ind&#xED;gena de nuestro pa&#xED;s&#x2013; es complicado prevalecer como miembro de una cultura concreta y pugnar por el respeto de la misma. Por problem&#xE1;tico que resulte, es una realidad que el mundo est&#xE1; configurado como un espacio multicultural, con una gran &#xAB;poblaci&#xF3;n flotante&#xBB; que no pertenece a alg&#xFA;n pa&#xED;s, con millones de personas con educaci&#xF3;n deficiente. Y si consideramos extremista hablar de estos tres grupos, pensemos en la discriminaci&#xF3;n por raz&#xF3;n de sexo, presente en cualquier ambiente laboral, en la delgada l&#xED;nea que separa a un estado sanamente laico de un gobierno &#xAB;laicista&#xBB; que es intolerante a cualquier manifestaci&#xF3;n religiosa, en el clasismo que impide el disfrute de servicios a causa del nivel socioecon&#xF3;mico o las preferencias de cualquier tipo. Todos son problemas que vivimos d&#xED;a a d&#xED;a y ata&#xF1;en directamente al respeto de los Derechos Humanos &#x2013;entendiendo el apellido &#xAB;humanos&#xBB; como referencia a su universalidad, es decir, derechos de todas las personas. Por todo ello hoy, frente a movimientos que cruzan fronteras y situaciones que ponen en la mira de la sospecha nuestras nociones de ciudadan&#xED;a, libertad o vida humana, los derechos culturales pueden ofrecer una v&#xED;a de reformulaci&#xF3;n y recuperaci&#xF3;n de los derechos fundamentales. &#xA0; NO PODEMOS HABLAR A UN HOMBRE SIN ROSTRO Globalizaci&#xF3;n y multiculturalidad, identidad pol&#xED;tico-social y personal, todos son grandes retos que las teor&#xED;as actuales de Derechos Humanos deben resolver. La cultura de las comunidades y las naciones representa una base desde la cual se puede dotar de unidad y sentido a la defensa de las garant&#xED;as fundamentales. Esto es as&#xED; porque en la cultura el ser humano comprende su papel dentro de la sociedad: lo que significa ser mexicano o sudafricano, queretano o tamaulipeco, ciudadano, mujer u hombre, profesionista, jud&#xED;o o ateo, aficionado a alg&#xFA;n equipo deportivo, vecino, padre, hijo, etc&#xE9;tera. Si desligamos la identidad cultural del ejercicio de derechos, tendr&#xED;amos que pensar en un &#xAB;hombre sin rostro&#xBB;, una humanidad que, por el &#xE1;nimo de la universalidad de los derechos, y careciendo de identidad concreta, acabe por ser definida a partir de las necesidades pol&#xED;ticas y sociales de momentos hist&#xF3;ricos. &#xA0; TRES GENERACIONES DE DERECHOS Cuando se reduce la cultura a un elemento secundario en la definici&#xF3;n de derechos, los criterios para su categorizaci&#xF3;n son variados. De acuerdo con la tradicional clasificaci&#xF3;n de los Derechos Humanos, existen tres generaciones de acuerdo con su origen y progresiva cobertura de las garant&#xED;as de las personas:1 &#xA0; &#x2022; &#xA0;La primera generaci&#xF3;n se corresponde con los derechos civiles y pol&#xED;ticos, que se concretan en la Revoluci&#xF3;n Francesa. Lo que pensadores como Fray Francisco de Vitoria, Fray Bartolom&#xE9; de las Casas o Immanuel Kant consideraban como aquellas condiciones que el Estado o el gobierno deb&#xED;a respetar con relaci&#xF3;n al trato de los individuos. Las llamadas &#xAB;libertades fundamentales&#xBB; y derechos de representaci&#xF3;n e identidad pol&#xED;tica se encuentran en esta generaci&#xF3;n. &#xA0; &#x2022; La segunda generaci&#xF3;n agrupa a los derechos econ&#xF3;micos, sociales y culturales, emanados de la Revoluci&#xF3;n Industrial y reconocidos por primera vez en un sistema jur&#xED;dico en la Constituci&#xF3;n Mexicana de 1917. Los derechos a un salario justo, a jornadas laborales bien remuneradas, a la libertad de asociaci&#xF3;n y a la libertad de tomar parte en la vida cultural, forman parte de esta segunda etapa y dependen de una participaci&#xF3;n activa del Estado. Mientras que en los de primera generaci&#xF3;n el gobierno se limita a</description><thumbnail_url>https://istmo.mx/wp-content/uploads/2012/09/coloquio_01_original-228x300.jpg</thumbnail_url></oembed>
