<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Jordi Virgili Rodr&#xED;guez</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/jordi-virgili-rodriguez/</author_url><title>El desaf&#xED;o de los pol&#xED;ticos</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="yZDC0U22jt"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2012/06/04/el-desafio-de-los-politicos/"&gt;El desaf&#xED;o de los pol&#xED;ticos&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2012/06/04/el-desafio-de-los-politicos/embed/#?secret=yZDC0U22jt" width="600" height="338" title="&#x201C;El desaf&#xED;o de los pol&#xED;ticos&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="yZDC0U22jt" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://dim-id.com/pruebaentradas2023/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;
</html><description>Recuperar la confianza de los ciudadanos&#xBF;Cu&#xE1;ndo y por qu&#xE9; la pol&#xED;tica y sus actores pasaron de ser parte de la soluci&#xF3;n de los problemas a ser parte de los mismos, en el &#xE1;nimo ciudadano? &#xBF;C&#xF3;mo podr&#xE1; crecer y desarrollarse la vida democr&#xE1;tica, si se generaliza la desconfianza? Recuperar prestigio y confianza es una tarea urgente en muchos pa&#xED;ses, que corresponde en parte a los pol&#xED;ticos y en parte a sus comunicadores. Las inminentes elecciones presidenciales en M&#xE9;xico est&#xE1;n marcadas por un contexto de progresiva p&#xE9;rdida de la confianza de los ciudadanos en los pol&#xED;ticos. El &#xFA;ltimo informe publicado por Latinobar&#xF3;metro (28-X-2011) se&#xF1;ala la escasa satisfacci&#xF3;n de los mexicanos con sus pol&#xED;ticos. Esta desafecci&#xF3;n pol&#xED;tica, como constata Velasco Barrera, no es nueva ni exclusiva de M&#xE9;xico.1 Numerosos estudios se&#xF1;alan que el descr&#xE9;dito de la pol&#xED;tica, los pol&#xED;ticos y los partidos pol&#xED;ticos aumenta y se globaliza.2 La identificaci&#xF3;n con los pol&#xED;ticos y partidos no ha parado de descender en las &#xFA;ltimas d&#xE9;cadas. Aumenta la abstenci&#xF3;n, disminuye la implicaci&#xF3;n ciudadana en las actividades de los partidos pol&#xED;ticos y los ciudadanos se muestran cada vez m&#xE1;s distantes.3 Por otro lado, los pol&#xED;ticos son los profesionales peor valorados, seg&#xFA;n el ranking de confianza en las profesiones de 2011, presentado por GfK.4 Por ejemplo, en Espa&#xF1;a, los pol&#xED;ticos han dejado de ser percibidos como parte de la soluci&#xF3;n para pasar a ser parte del problema. Se constata esta afirmaci&#xF3;n con los datos que ofrece el Centro de Investigaciones Sociol&#xF3;gicas (CIS), en sus Bar&#xF3;metros mensuales, que recogen el deterioro del concepto que los espa&#xF1;oles tienen de la clase pol&#xED;tica. Desde octubre de 2009, los pol&#xED;ticos, los partidos y la pol&#xED;tica se perciben como el tercer problema que existe en Espa&#xF1;a y desde entonces la tendencia se ha consolidado.5 El desprestigio de la pol&#xED;tica puede traducirse en falta de implicaci&#xF3;n y participaci&#xF3;n por parte de la sociedad en las instituciones en las que, por diversas razones, no conf&#xED;a; y, si la vida democr&#xE1;tica se nutre en buena medida de la participaci&#xF3;n de la sociedad en los asuntos p&#xFA;blicos, la desafecci&#xF3;n lesiona la democracia de cualquier pa&#xED;s. Putnam, cuyo pensamiento resulta enriquecedor sobre el descr&#xE9;dito mundial de la pol&#xED;tica, sostiene que &#xAB;la confianza es el lubricante de la vida social&#xBB;.6 No es, por tanto, un tema menor el desprestigio de la pol&#xED;tica. &#xA0; UN DIAGN&#xD3;STICO PRECISO Ante esta preocupaci&#xF3;n, desde la Facultad de Comunicaci&#xF3;n de la Universidad de Navarra, un equipo de investigadores dirigido por Esteban L&#xF3;pez-Escobar decidi&#xF3; analizar con detenimiento este fen&#xF3;meno. Los juicios generalistas, aunque se presenten como la suma de un conjunto de cr&#xED;ticas diversas, no tienen una utilidad excesiva. Se quer&#xED;a identificar los elementos singulares que empujan hacia esos juicios generales. El estudio se centr&#xF3; en la percepci&#xF3;n p&#xFA;blica que se tiene en Navarra de los pol&#xED;ticos en su conjunto, y de la pol&#xED;tica en general, tal como se conoce, se disfruta o se padece; por tanto, no abord&#xF3; la cuesti&#xF3;n habitual en numerosas encuestas acerca del nivel de conocimiento y valoraci&#xF3;n que tienen los ciudadanos de los l&#xED;deres pol&#xED;ticos concretos. Fruto de este trabajo ha sido la reciente publicaci&#xF3;n del libro &#xBF;Qu&#xE9; pensamos en Navarra sobre los pol&#xED;ticos?.7 Como afirm&#xF3; el profesor L&#xF3;pez-Escobar en la presentaci&#xF3;n, no se pretende echar m&#xE1;s le&#xF1;a al fuego de un problema social manifiesto &#x2013;el desprestigio de los pol&#xED;ticos, de la pol&#xED;tica y de los partidos pol&#xED;ticos&#x2013;, sino realizar un buen diagn&#xF3;stico como paso previo para una buena terapia. La investigaci&#xF3;n se realiz&#xF3; inicialmente en Navarra, como prueba piloto para extenderla a varios pa&#xED;ses, lo que permitir&#xE1; hacer estudios comparativos. El cuestionario se elabor&#xF3; tras un largo proceso, tras mantener reuniones con jefes de prensa de instituciones p&#xFA;blicas y periodistas que cubren la pol&#xED;tica nacional, y tras varias sesiones de discusi&#xF3;n con diversos grupos de ciudadanos. En el reciente Congreso Internacional de Comunicaci&#xF3;n Pol&#xED;tica celebrado el pasado marzo en la Universidad Panamericana, campus Guadalajara, se acord&#xF3; aplicar el mismo m&#xE9;todo y cuestionario, bajo la direcci&#xF3;n de Guillermo Velasco, y en Chile, coordinado por Alberto L&#xF3;pez-Hermida. &#xA0; HONRADEZ, SINCERIDAD, COMPETENCIA Y COHERENCIA Seg&#xFA;n el estudio espa&#xF1;ol, los ciudadanos creen que las caracter&#xED;sticas m&#xE1;s valiosas de un pol&#xED;tico son la honradez, la sinceridad, la competencia y la coherencia (ver tabla 1). Cuanto m&#xE1;s alejado de estas cualidades perciban los ciudadanos a los pol&#xED;ticos, peor consideraci&#xF3;n tendr&#xE1;n de ellos. Sin embargo, se comprueba que las motivaciones del voto son diferentes. La afinidad ideol&#xF3;gica, una de las caracter&#xED;sticas menos relevantes al definir al pol&#xED;tico ideal, se convierte en el principal motivo de la elecci&#xF3;n, seguida de la honradez y la oratoria e imagen de los candidatos (ver tabla 2). Por tanto, parece que una cosa es lo que se desear&#xED;a, y otra lo que se hace, o al menos lo que se piensa que se hace. La percepci&#xF3;n negativa hacia los pol&#xED;ticos tambi&#xE9;n se manifiesta, por ejemplo, en que a 70% de los entrevistados no les gustar&#xED;a que sus hijos se dedicaran a la pol&#xED;tica o que 66.7% cree que los pol&#xED;ticos no se preocupan de lo que piensan los ciudadanos. Los resultados demuestran que, mayoritariamente, se relaciona a los pol&#xED;ticos con la mentira y sus equivalentes; en segundo lugar, con anteponer sus intereses y, en tercero, con la corrupci&#xF3;n. Datos preocupantes, pues lo que m&#xE1;s disgusta a los ciudadanos de los pol&#xED;ticos y la pol&#xED;tica es la corrupci&#xF3;n, la mentira, la ineficiencia y el enfrentamiento continuo. No es extra&#xF1;o que la crisis de credibilidad afecte sobremanera a los partidos pol&#xED;ticos porque se perciben en todo el mundo como las instituciones m&#xE1;s salpicadas por la corrupci&#xF3;n. En efecto, seg&#xFA;n el Global Corruption Barometer de 2010, 80% de los encuestados considera que los partidos son instituciones &#xAB;corruptas&#xBB; o &#xAB;extremadamente corruptas&#xBB;, lo cual los convierte en las instituciones m&#xE1;s corruptas, y una de las que m&#xE1;s ha aumentado el porcentaje (ver tabla 3). El panorama se agrava por la percepci&#xF3;n p&#xFA;blica de que los partidos pol&#xED;ticos son adem&#xE1;s generadores de desconfianza. Por una parte, introducen la lucha partidista en las instituciones representativas de la</description><thumbnail_url>https://istmo.mx/wp-content/uploads/2012/05/coloquio_01_original-300x116.jpg</thumbnail_url></oembed>
