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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>El traje de Robinson</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="E35C2qJ14M"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2010/05/05/el-traje-de-robinson/"&gt;El traje de Robinson&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2010/05/05/el-traje-de-robinson/embed/#?secret=E35C2qJ14M" width="600" height="338" title="&#x201C;El traje de Robinson&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="E35C2qJ14M" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>Al hablar de industria, solemos concentrar nuestra atenci&#xF3;n en el dinero y las m&#xE1;quinas. Por lo general, pasamos por alto los arreglos humanos que son anteriores y superiores a la tecnolog&#xED;a y las finanzas. Como si fueran un se&#xF1;uelo, nos fijamos en la alquimia y magia de los procesos f&#xED;sicos y qu&#xED;micos, como si el ingenio humano fuera nada m&#xE1;s de ingenieros. Como si fueran un espantap&#xE1;jaros, los estados de resultados y el balance general captan nuestros sentidos y nos alejan del hombre, es decir, del trigo. Por una como discapacidad f&#xED;sica de nuestros tiempos, cuando queremos saber algo acerca de la industria, preguntamos al INEGI. Pero quiz&#xE1; las estad&#xED;sticas no tengan la respuesta que estamos buscando. Como suele suceder con las cosas que buscamos con urgencia sin encontrarlas, quiz&#xE1; la tengamos literalmente frente a los ojos, pues quiz&#xE1; la respuesta a la pregunta &#xAB;&#xBF;qu&#xE9; es industria?&#xBB; est&#xE9; en el librero. En el librero est&#xE1; el Robinson Crusoe de Daniel Defoe. Al leerlo, en el patio de atr&#xE1;s de la mente se queda un pensamiento que flota como un diente de le&#xF3;n: por medio de su ingenio creativo y su esfuerzo tenaz, Robinson no trata de crear una civilizaci&#xF3;n, sino de salvarla. El cap&#xED;tulo XIV del libro se dedica a contar la historia del traje de Robinson Crusoe. Contra la desnudez, contra la lluvia y el sol, contra el fr&#xED;o y las espinas, Robinson fabric&#xF3; un traje de tres piezas a la moda de su &#xE9;poca. No se le ocurre hacer un taparrabos que, si bien cubre el cuerpo, desabriga la dignidad. El traje se ajusta al clima y la vegetaci&#xF3;n de la isla desierta, pero se ajusta m&#xE1;s perfectamente a la voluntad de vencer sobre la barbarie, el salvajismo, la incultura. A Robinson le tom&#xF3; cuatro a&#xF1;os cortar y coser su traje, que empez&#xF3; cuando mat&#xF3; unos chivos para comer y curti&#xF3; sus cueros al sol. Unos se endurecieron tanto que ya no sirvieron para nada. Con los que sirvieron, Robinson se hizo miserablemente un gorro, chaleco y calzones, pues, como &#xE9;l mismo admite, era mal carpintero pero peor sastre. Comoquiera, Robinson estaba seco cuando llov&#xED;a y, cuando hac&#xED;a calor, estaba fresco. Hecho el traje, Robinson gast&#xF3; tiempo y esfuerzo en fabricarse una sombrilla plegable a su gusto, que lo mismo sirviera de parasol y paraguas. Antes de que la sombrilla quedara bien, desperdici&#xF3; algunos cueros. Puesto que si no pod&#xED;a doblarla no pod&#xED;a llevarla m&#xE1;s que abierta y, por tanto, no le serv&#xED;a, la dificultad mayor que Robinson encontr&#xF3; fue hacer que la sombrilla se plegara. YO S&#xC9; LO QUE SOY El traje de Robinson, el gorro, el chaleco, los calzones y la sombrilla, es mucho m&#xE1;s que protecci&#xF3;n para el cuerpo. Es un emblema del alma. Su traje lo se&#xF1;ala, no entre los hombres, sino ante s&#xED; mismo. Es el s&#xED;mbolo del orgullo que siente por haber salvado del naufragio a toda Inglaterra. El traje que se hizo Robinson es la representaci&#xF3;n en imagen de un lema que corre por las venas de Occidente, desde los Evangelios pasando por Montaigne hasta el Quijote y Whitman: &#xAB;Yo s&#xE9; lo que soy&#xBB;.1 El traje de Robinson es &#xFA;til e imperfecto, pero no es la utilidad el ideal que representa, sino la imperfecci&#xF3;n. Si conseguimos imaginar la figura grotesca de Robinson engalanado a&#xA0; la inglesa con unos cueros peludos y tiesos de chivo, notaremos que en el lema de la civilizaci&#xF3;n occidental no hay soberbia, sino sentido del humor. Robinson Crusoe sabe que es muy poca cosa cuando se pone su traje y proclama, ostentando los frutos de su industria: &#xAB;Yo s&#xE9; lo que soy&#xBB;. Si alguna sabidur&#xED;a hay en Occidente es la de saber que, sin importar cu&#xE1;n portentosas puedan ser las obras materiales del hombre, siempre quedar&#xE1;n por debajo y por detr&#xE1;s de las aspiraciones de su esp&#xED;ritu. _______________ 1 V. De Unamuno, Miguel, Vida de Don Quijote y Sancho, REI: M&#xE9;xico, 1990. Unamuno compara al Quijote con la vida de Cristo y escribe sobre el quijotismo de la civilizaci&#xF3;n cristiana.</description><thumbnail_url>http://192.100.230.75/wp-content/uploads/2010/05/Inquietudes_Robinson-Crusoe-300x185.jpg</thumbnail_url></oembed>
