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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Arturo Damm</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/arturodammarnal/</author_url><title>Vivir ilusionado</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="LezVCRwClN"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2010/03/18/vivir-ilusionado/"&gt;Vivir ilusionado&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2010/03/18/vivir-ilusionado/embed/#?secret=LezVCRwClN" width="600" height="338" title="&#x201C;Vivir ilusionado&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="LezVCRwClN" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>La ilusi&#xF3;n es, entre otras posibilidades, una esperanza cuyo cumplimento se presenta especialmente atractivo. As&#xED; las cosas, quienes somos lectores, vivimos al amparo de una ilusi&#xF3;n: la del descubrimiento de ese autor cuya obra hasta hoy desconocida para nosotros, y de pronto descubierta, se convertir&#xE1; en un parte aguas, seg&#xFA;n un antes y un despu&#xE9;s, en nuestro ir y venir por el cosmos (que f&#xE1;cilmente puede convertirse en caos) de la literatura. Para m&#xED;, en lo que va del siglo XXI, los dos grandes descubrimientos han sido, por orden de aparici&#xF3;n, S&#xE1;ndor M&#xE1;rai e Ir&#xE8;ne N&#xE9;mirovsky, h&#xFA;ngaro el primero, rusa la segunda, ambos con destinos tr&#xE1;gicos. El holocausto en el caso de&#xA0; N&#xE9;mirovsky, el suicidio en el de M&#xE1;rai, teniendo ambos otro com&#xFA;n denominador: haber sido grandes novelistas, de la clase cuya lectura deja en el lector la huella del antes y el despu&#xE9;s. M&#xE1;rai y N&#xE9;mirovsky, v&#xED;ctimas, de una u otra o manera, de las que fueron dos de las peores dictaduras del siglo pasado: el fascismo alem&#xE1;n y el comunismo sovi&#xE9;tico. M&#xE1;rai vivi&#xF3; entre el 11 de abril de 1900 y el 22 de febrero de 1982. Naci&#xF3; en Kassa, ciudad en aquel entonces h&#xFA;ngara, hoy eslovaca, y muri&#xF3; en San Diego, Estados Unidos, polos de un trayecto geogr&#xE1;fico que se explica por la necesidad que tuvo M&#xE1;rai de huir de Europa a la llegada del comunismo, polos que muestran (afirmaci&#xF3;n que no pasa de ser una conjetura de quien esto escribe) las peripecias (iba a escribir desgracias) de la vida de quien nace en el tiempo y el espacio del Imperio Austroh&#xFA;ngaro y termina suicid&#xE1;ndose en San Diego, California. A lo largo de ese trayecto geogr&#xE1;fico &#x2013;biogr&#xE1;fico&#x2013; M&#xE1;rai escribi&#xF3; algunas de las grandes novelas del siglo XX, mismas que tuvieron que esperar el ocaso del r&#xE9;gimen comunista para ser descubiertas: El &#xFA;ltimo encuentro, La herencia de Esther, La amante de Bolzano, La mujer justa, Divorcio en Buda, La hermana, La extra&#xF1;a, por citar aquellas ya le&#xED;das, sin olvidar su obra autobiogr&#xE1;fica, hasta hoy en dos tomos: Confesiones de un burgu&#xE9;s y &#xA1;Tierra, tierra!, y la m&#xE1;s reciente aparici&#xF3;n: Diarios 1984-1989. N&#xE9;mirovsky vivi&#xF3; del 11 de febrero de 1903 al 17 de agosto de 1942. Naci&#xF3; en Kiev, pas&#xF3; sus primeros quince a&#xF1;os en San Petersburgo, de donde huy&#xF3;, con sus padres, hacia Par&#xED;s, en donde la alcanz&#xF3; la Segunda Guerra Mundial, con el desenlace ya mencionado: su muerte en Auschwitz por causa del tifo. &#xBF;Sus obras? En primer lugar El Baile, de 1930 y, en segundo t&#xE9;rmino, Suite francesa, obra incompleta, perdida durante d&#xE9;cadas, redescubierta en 1998, que narra la vida de los parisinos durante la ocupaci&#xF3;n nazi. Retomo el tema, que no es ni N&#xE9;mirovsky, ni M&#xE1;rai, sino la ilusi&#xF3;n a cuyo amparo esperamos los lectores. La ilusi&#xF3;n, en mi caso, no tanto de leer a quienes vendr&#xE1;n, los nuevos escritores, sino de leer a quienes ya no est&#xE1;n, los viejos novelistas, quienes, por las razones que hayan sido, no hab&#xED;an llegado a mis manos, razones que van, desde la p&#xE9;rdida temporal de un escritor y su obra, hasta el destino que impidi&#xF3;, en una de sus jugarretas, el encuentro entre ese libro y el lector. Siempre me ha llamado la atenci&#xF3;n las veces que Jes&#xFA;s invita a sus seguidores a volverse, no ni&#xF1;os, pero s&#xED; como los ni&#xF1;os, &#xAB;porque de &#xE9;stos es el reino de los cielos&#xBB; (San Mateo, 19-14); porque &#xAB;quien no reciba el reino de Dios como un ni&#xF1;o, no entrar&#xE1; en &#xE9;l&#xBB; (San Marcos, 10 -15); &#xAB;porque de los que son como ellos es el reino de los cielos&#xBB; (San Lucas, 18 -16) &#xBF;Qu&#xE9; quiere decir Jes&#xFA;s? Una de las caracter&#xED;sticas del ni&#xF1;o es la ilusi&#xF3;n: ser ni&#xF1;o supone, entre otras cosas, vivir ilusionado, a la espera de algo cuyo cumplimiento resultar&#xE1; bueno. Que un adulto sea como ni&#xF1;o quiere decir, de manera principal, que viva ilusionado, algo que yo le debo, no solamente, pero s&#xED; de manera importante, a la literatura, deuda que tambi&#xE9;n he contra&#xED;do con la m&#xFA;sica y el cine.</description></oembed>
