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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>Hacia una verdadera flexibilidad laboral</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="prppUA5Arx"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2009/11/01/hacia-una-verdadera-flexibilidad-laboral/"&gt;Hacia una verdadera flexibilidad laboral&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2009/11/01/hacia-una-verdadera-flexibilidad-laboral/embed/#?secret=prppUA5Arx" width="600" height="338" title="&#x201C;Hacia una verdadera flexibilidad laboral&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="prppUA5Arx" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>&#xAB;Las mujeres empresarias transforman la econom&#xED;a&#xBB; dice un art&#xED;culo de M&#xF3;nica Flores en esta edici&#xF3;n. Y aunque a muchos quiz&#xE1; les resulte una afirmaci&#xF3;n exagerada, es real y comprobable. Un aspecto destaca en el tema: es indispensable reorganizar el trabajo de modo que permita mayor flexibilidad laboral. Ante la dificultad para adaptarse a una estructura r&#xED;gida, de ocho horas consecutivas y cinco d&#xED;as de la semana, dise&#xF1;ada para una &#xE9;poca en que la mayor&#xED;a de las mujeres permanec&#xED;a en casa, las cada vez m&#xE1;s numerosas mujeres que trabajan fuera del hogar buscan otras opciones; est&#xE1;n reescribiendo las reglas y redise&#xF1;ando la econom&#xED;a, especialmente en los pa&#xED;ses desarrollados. Pero hay algo m&#xE1;s: &#xAB;Lo que la mujer necesita actualmente es lo que m&#xE1;s tarde demandar&#xE1; la fuerza laboral total, a medida que la gente joven &#x2013;la generaci&#xF3;n &#x201C;Y&#x201D; o &#x201C;Net&#x201D;&#x2013; comience a trabajar en mayor cantidad&#xBB;. Estos j&#xF3;venes, que regir&#xE1;n el mundo en pocos a&#xF1;os, tampoco se ajustan a esa rigidez y quieren nuevos par&#xE1;metros. Hace m&#xE1;s de dos d&#xE9;cadas escuch&#xE9; este consejo: &#xAB;Nadie puede darse el lujo de ser indispensable en dos lugares a la vez. Cuando eres mam&#xE1; de ni&#xF1;os peque&#xF1;os, eres demasiado importante en casa como para que puedas serlo en otro lado. Si no quieres vivir dividida f&#xED;sica y emocionalmente, no busques o no aceptes en esa etapa puestos de mucha responsabilidad&#xBB;. A partir de all&#xED;, siempre pens&#xE9; que mientras las madres no pudi&#xE9;ramos estar en dos lugares a la vez, ese problema era insoluble. Ahora, por primera vez, vislumbro una salida. El camino no viene de que la sociedad reconozca la importancia de la atenci&#xF3;n al hogar y a los hijos &#x2013;donde por cierto est&#xE1; el futuro de toda sociedad&#x2013;, sino de necesidades econ&#xF3;micas: la de captar y retener al talento y la de incluir a las nuevas generaciones, que buscan un estilo distinto para trabajar: por proyectos, por resultados, con horarios, honorarios y prestaciones que se ajustan a las capacidades individuales y al rendimiento y no a esquemas generales u horas de presencia f&#xED;sica. Entre los muchos temas recomendables de esta edici&#xF3;n me detengo tambi&#xE9;n en &#xAB;La dura escuela sovi&#xE9;tica de negociaci&#xF3;n&#xBB;. Fabio Novoa describe c&#xF3;mo esas actitudes il&#xF3;gicas de peticiones extremas, obstruccionismos, retrasos, amenazas y chantajes, no son sino estratagemas de un estilo de negociar cocinado en la Rusia de los zares, perfeccionado en la URSS y replicado en todo el mundo. Esa desafortunada escuela ha dado notables rendimientos, pero al menos en algunos ambientes, parece que el modelo se est&#xE1; agotando.</description></oembed>
