<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>Caminar entre amigos</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="0gfA3nDJAb"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2008/05/01/caminar_entre_amigos/"&gt;Caminar entre amigos&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2008/05/01/caminar_entre_amigos/embed/#?secret=0gfA3nDJAb" width="600" height="338" title="&#x201C;Caminar entre amigos&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="0gfA3nDJAb" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://dim-id.com/pruebaentradas2023/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;
</html><description>Hoy que ingres&#xE9; a mi p&#xE1;gina de Hi5 me di cuenta de que tengo 90 amigos. &#xA1;Cu&#xE1;ntos! &#xAB;&#xA1;Qu&#xE9; afortunado soy!&#xBB;, deber&#xED;a pensar, pero&#x2026; De esos 90 tal vez conozco a la mitad y de esa mitad s&#xF3;lo un pu&#xF1;ado son realmente cercanos. Es decir, s&#xF3;lo 10 o 15 son mis amigos. Una vez m&#xE1;s me asalta la pregunta: &#xBF;qu&#xE9; es un amigo, qu&#xE9; es la amistad? Afortunadamente, hace poco encontr&#xE9; un libro dedicado al tema. Lo escribi&#xF3; un misionero jesuita a finales del siglo XVI y principios del XVII. Su nombre era Matteo Ricci. El ejemplar que tengo, De la amistad**, lo conforman cien sentencias. El autor lo escribi&#xF3; a petici&#xF3;n del pr&#xED;ncipe chino Jian&#x2019;an, quien le dijo: &#xAB;cuando hombres nobles de gran virtud se dignaron (sic.) a pasar a mi tierra, no hay ocasi&#xF3;n en que no los invite, les trate como amigos y los honre. El gran Occidente es la tierra de la moralidad y la justicia: quisiera escuchar qu&#xE9; piensa de la amistad&#xBB;. El Xitai Ricci (maestro del grandioso Occidente, sobrenombre que confirieron al jesuita los letrados y reyes chinos de la &#xE9;poca), con el deseo de satisfacer al pr&#xED;ncipe, entreg&#xF3; Dell&#x2019; amicizia, donde sintetiz&#xF3; las ense&#xF1;anzas de autores como Plutarco, Arist&#xF3;teles, Di&#xF3;genes Laercio, Cicer&#xF3;n, S&#xE9;neca, san Agust&#xED;n y Ambrosio entre otros. Por supuesto, incluy&#xF3; ideas provenientes de los sabios chinos, espec&#xED;ficamente de Confucio. La edici&#xF3;n que me lleg&#xF3; es una traducci&#xF3;n castellana de Jes&#xFA;s Salazar que conserva tambi&#xE9;n la versi&#xF3;n italiana. Las ense&#xF1;anzas de Ricci no s&#xF3;lo complacieron a Jian?an, sino que a cinco siglos de su creaci&#xF3;n la fuerza de cada una de las sentencias lacra el &#xE1;nimo de quien las lee. Cito la primera: &#xAB;Mi amigo no es otro que la mitad de m&#xED; mismo; as&#xED;, es otro yo. Por tanto debo considerar al amigo como a m&#xED; mismo&#xBB;. Sencilla, inteligible y real. El resto del libro conserva el mismo tono contundente. Este tomo tambi&#xE9;n incluye una introducci&#xF3;n de Filippo Mignini, director del Instituto Matteo Ricci, que narra la vida e influencias del autor. Siguen los prefacios de Qu Taisu, amigo de Ricci, y de Feng Yingjing, curador de la obra china de 1601. El recorrido inicial finaliza con el proemio del propio autor publicado cuando Feng cur&#xF3; el texto. El libro es un aut&#xE9;ntico tesoro que puede leerse de corrido o por fragmentos. Personalmente prefiero esta segunda opci&#xF3;n. El azar puede ser un juego divertido cuando lo que se encuentra son m&#xE1;ximas. Realizo el ejercicio en este momento. Pienso en mi preocupaci&#xF3;n inicial, la de mis amigos en Hi5 y, concretamente, en c&#xF3;mo se define la amistad. Tomo el ejemplar, lo abro y aparece la sentencia 42: &#xAB;Los confines de la amistad son amplios: tambi&#xE9;n las personas m&#xE1;s bajas en la sociedad, cuyo principal oficio es ser ladrones, se unen en grupos con amigos y as&#xED; pueden luego ejercer su oficio&#xBB;. &#xAB;&#xA1;Cuidado con esos amigos!&#xBB;, parece aconsejarme. En la misma p&#xE1;gina leo la 43: &#xAB;Cuando se considera al amigo como a s&#xED; mismo, entonces el lejano se avecina, el d&#xE9;bil se fortalece, quien padece s&#xFA;bita desgracia vuelve a la prosperidad, el enfermo sana y &#x2013;&#xBF;qu&#xE9; necesidad hay de tantas palabras?&#x2013; el muerto est&#xE1; como si estuviera vivo&#xBB;. Ambas sentencias arrojan luz sobre mi pregunta; ambas est&#xE1;n en la misma p&#xE1;gina y fueron parte de la lectura casual que propongo. Reitero, si se prefiere la lectura lineal es igualmente v&#xE1;lida, aunque no tan juguetona. Veamos finalmente qu&#xE9; me aconseja Matteo Ricci para concluir esta breve inquietud: &#xAB;Despu&#xE9;s de haber contra&#xED;do una amistad, cu&#xED;date de no romper el pacto; ya que, una vez roto, aunque se puede reparar, es dif&#xED;cil regresarlo a su estado original. Las macetas de jade reparadas son feas a la vista y f&#xE1;ciles de romperse nuevamente: no tienen casi ninguna utilidad&#xBB;. Esa fue la sentencia 84 y cierro con la 86: &#xAB;Si no puedes ser amigo de ti mismo, &#xBF;c&#xF3;mo podr&#xE1;s ser amigo de otros?&#xBB; *Licenciado en Filosof&#xED;a. Actualmente combina la coordinaci&#xF3;n editorial de istmo con la redacci&#xF3;n de su tesis de maestr&#xED;a. **Ricci, Matteo. De la amistad. M&#xE9;xico DF, Los libros de Homero, 2007.</description></oembed>
