<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>El futuro: &#xBF;Taco Bell?</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="B2IEm5wJqS"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2007/09/01/el_futuro_taco_bell/"&gt;El futuro: &#xBF;Taco Bell?&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2007/09/01/el_futuro_taco_bell/embed/#?secret=B2IEm5wJqS" width="600" height="338" title="&#x201C;El futuro: &#xBF;Taco Bell?&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="B2IEm5wJqS" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://dim-id.com/pruebaentradas2023/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;
</html><description>Al Chef Enrique Olvera, esperanza de la gastronom&#xED;a mexicana. De ni&#xF1;o aprend&#xED; que el himno m&#xE1;s bonito era la Marsellesa y, despu&#xE9;s, ven&#xED;a nuestro himno nacional. Tambi&#xE9;n me ense&#xF1;aron que despu&#xE9;s de la comida francesa, la mexicana era la m&#xE1;s sabrosa. Sin embargo, en los &#xFA;ltimos a&#xF1;os he tenido que matizar estas verdades. La cocina mexicana se jacta de ser una de las mejores, pero sus restaurantes de comida t&#xED;pica suelen ser mediocres. No conozco uno solo que pueda recomendar sin a&#xF1;adir una glosa. Me refiero a un lugar agradable, limpio, con clima agradable, manteler&#xED;a fina, vajilla bonita, con servicio atento, platillos tradicionales, bien presentados y con saz&#xF3;n, todo eso, a un precio razonable. Esto es, un lugar donde todo &#x2013;la tortilla, el postre, el pan&#x2013; sea bueno. M&#xE1;s de una vez me he sorprendido introduciendo un &#xAB;pero&#xBB; cuando me preguntan sobre alguno de estos lugares. La Fundaci&#xF3;n Sabores Aut&#xE9;nticos de M&#xE9;xico, en colaboraci&#xF3;n con la Secretar&#xED;a de Agricultura, Ganader&#xED;a, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&#xF3;n (SAGARPA), tuvo la iniciativa de otorgar un distintivo a los &#xAB;restaurantes aut&#xE9;nticamente mexicanos&#xBB; ubicados en Estados Unidos. Las condiciones: apegarse a las recetas tradicionales y el consumo de productos originarios de M&#xE9;xico. Quiz&#xE1; debieron hacer un recuento de la autenticidad de los restaurantes dentro del territorio nacional, antes de pasar revista en el extranjero. Menuda sorpresa nos llevar&#xED;amos. La Gu&#xED;a Michelin es la m&#xE1;xima autoridad en gastronom&#xED;a y la encargada de evaluar a los mejores restaurantes del mundo. En su &#xFA;ltima entrega (como en todas las anteriores), no se menciona ning&#xFA;n restaurante mexicano. Mejor, cuatro establecimientos neoyorquinos recibieron el m&#xE1;ximo galard&#xF3;n: la tercera estrella que los avala dentro la cr&#xE8;me de la cr&#xE8;me de la gastronom&#xED;a mundial. Las interrogantes en torno a nuestra alta cocina, no se hacen esperar. &#xBF;Cu&#xE1;l es la comida t&#xED;pica de Manhattan? &#xBF;Hot dogs del Yankee Stadium? &#xBF;Por qu&#xE9; a pesar de las bondades de esta tierra, no figuramos en la &#xE9;lite culinaria? SABOR DE HOGAR La cuesti&#xF3;n no es anecd&#xF3;tica. En M&#xE9;xico es m&#xE1;s f&#xE1;cil encontrar un buen sashimi de robalo, una paella valenciana, un d&#xF6;ner kebab, una cassoulet de pato o un tortelloni alla zucca, que un delicioso mole negro en un entorno refinado. Y esta crisis de la cocina nacional comienza desde el hogar. La educaci&#xF3;n del paladar con los ingredientes y texturas de la cocina mexicana es parte de nuestra estimulaci&#xF3;n temprana. De ah&#xED; que el sabor de casa nunca se olvide. Es como si lo tuvi&#xE9;ramos grabado en nuestras papilas. Como si fuera una suerte de categor&#xED;a kantiana: un a priori de los sabores por el que no podemos degustar de otra manera que no sea a trav&#xE9;s de ella. En lo personal me encantan los chiles en nogada. Me gustan especialmente los que prepara mi madre. Son un verdadero manjar: chiles perfectamente desvenados, rellenos de un picadillo lo suficientemente dulce para no opacar el delicado sabor de una nogada, ni muy espesa ni muy l&#xED;quida. Todo esto apuntalado por el tradicional pu&#xF1;o de granada que no s&#xF3;lo acompasa el plato con su rubor, sino que tambi&#xE9;n refresca el paladar con sus jugosos rub&#xED;es. Los he probado fuera de casa y me han gustado. Pero en cada una de esas ocasiones he experimentado una a&#xF1;oranza por la saz&#xF3;n de hogar. Y es que la comida casera est&#xE1; tan vinculada a la tradici&#xF3;n que, si no existiera, ni siquiera podr&#xED;amos hablar de comida t&#xED;pica. Los platillos no se originan por una creaci&#xF3;n ex nihilo; ning&#xFA;n chef puede atribuirse la invenci&#xF3;n de los mixiotes o los panuchos. O dicho de otra manera, la mayor&#xED;a de las recetas tradicionales nacieron en los fogones de las casas y los conventos, no en lujosos restaurantes. La desaparici&#xF3;n de esos espacios privados coincide con la desaparici&#xF3;n de algunos platos. No es casualidad que la variedad de pan dulce haya disminuido en los &#xFA;ltimos 20 a&#xF1;os. Hoy resulta casi imposible comprar un marquesote o un mam&#xF3;n, indispensables para la confecci&#xF3;n de un ante de mantequilla o mamey (que no ha de confundirse con el ate). Aquellos deliciosos panes, usualmente preparados por las monjas, se han vuelto un vago recuerdo. Ni qu&#xE9; decir del bienmesabes o los huevos reales. O sin ir m&#xE1;s lejos: es casi un milagro encontrar un camote asado en un carrito silbador. La incorporaci&#xF3;n femenina a las fuerzas del mercado laboral ha significado un logro para la mujer, un paso importante en su emancipaci&#xF3;n del machismo, no me queda la menor duda, pero tambi&#xE9;n ha sido un golpe a la tradici&#xF3;n gastron&#xF3;mica de M&#xE9;xico. La vida industrializada, poblada por mujeres responsables y laboriosas, nos ha dejado a los mexicanos sin recetarios en las cocinas. GASTRONOM&#xCD;A INDUSTRIAL La irrupci&#xF3;n de las sociedades industriales no le ha venido bien a la comida mexicana. Una comida a&#xFA;n dependiente de los ciclos naturales y el calendario solar, no puede sujetarse al frenes&#xED; comercial. Los chiles en nogada se preparan en septiembre no porque aumente su demanda durante las fiestas patrias, sino porque es la mejor &#xE9;poca del a&#xF1;o para la nuez de Castilla. El ponche, a su vez, es com&#xFA;n en las fiestas navide&#xF1;as porque la guayaba abunda en los meses fr&#xED;os. Y lo mismo ocurre con el mango, el mamey, las fresas, el cuitlacoche, el huauzontle, todos ellos productos que, en condiciones naturales, tienen una breve ventana para su cultivo. Sin embargo, los nuevos modelos comerciales se olvidan de las temporadas para vendernos la estandarizaci&#xF3;n de los alimentos. La llamada fast food es el resultado perverso de la homogenizaci&#xF3;n alimenticia: se puede comer lo mismo, en cualquier momento, en cualquier lugar. La comida tex-mex no es otra cosa que la s&#xED;ntesis macabra, una dial&#xE9;ctica gourmet, entre una cocina ancestral y laboriosa y la rapidez financiera. El resultado: platillos h&#xED;bridos que se venden en el extranjero con la etiqueta de comida mexicana. LAS COSTUMBRES DESAPARECEN, LOS PLATILLOS TAMBI&#xC9;N Junto con la industrializaci&#xF3;n ha venido, tambi&#xE9;n, la desacralizaci&#xF3;n. La fe sol&#xED;a nutrirse con los platillos de temporada. Sin fe y sin alimentos t&#xED;picos ahora</description></oembed>
