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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>Fragilidad de la evidencia</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="6vfquZtAT0"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2000/07/01/fragilidad_de_la_evidencia/"&gt;Fragilidad de la evidencia&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/2000/07/01/fragilidad_de_la_evidencia/embed/#?secret=6vfquZtAT0" width="600" height="338" title="&#x201C;Fragilidad de la evidencia&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="6vfquZtAT0" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>Hace a&#xF1;os, una amiga m&#xED;a qued&#xF3; embarazada sin haber pasado por el templo ni el registro civil. El padre de la creatura, desde que se enter&#xF3; de la posibilidad del nacimiento, no esper&#xF3; a confirmar la noticia; de inmediato puso un oc&#xE9;ano de por medio. Mi amiga no sab&#xED;a c&#xF3;mo afrontar el asunto, tem&#xED;a el fuerte disgusto, especialmente de su padre, un hombre muy recto y estricto, chapado a la antigua, hasta que no hubo m&#xE1;s remedio que hablar con la verdad. Su sorpresa fue may&#xFA;scula: aquel se&#xF1;or escuch&#xF3; la noticia sin aspavientos ni dramas, lo pens&#xF3; un momento y despu&#xE9;s dijo: hay que ser muy duros para prevenir pero muy blandos para perdonar. A partir de ese momento se convirti&#xF3; en el compa&#xF1;ero m&#xE1;s amable y cari&#xF1;oso para su hija, la invitaba al cine, la piropeaba continuamente, la acompa&#xF1;aba a comprar lo necesario para el beb&#xE9; y la impuls&#xF3; a sentir orgullo y alegr&#xED;a ante su futura maternidad. S&#xF3;lo una vez escuch&#xE9; el relato de parte de mi amiga, pero la frase y la actitud de su padre calaron hondo. Al buscar c&#xF3;mo introducir este ejemplar de ISTMO en el que tres colaboradores tratan los temas del perd&#xF3;n, el consuelo y el resentimiento, l&#xF3;gicamente me vino a la memoria. Dice L&#xF3;pez Quint&#xE1;s que la actitud resentida obedece a un esp&#xED;ritu de soberbia y altaner&#xED;a. La de agradecimiento, a uno de humildad y sencillez. Que el hombre resentido no mira tanto al enriquecimiento de la propia persona sino a su ensalzamiento. Imagino lo que hubiera ocurrido en esa familia si el padre de mi amiga se hubiera dejado llevar por el resentimiento, si hubiera tomado el hecho como sucede en tantas ocasiones como agravio personal que mermaba su imagen social y moral. Entonces, la mirada se habr&#xED;a empa&#xF1;ado y ni &#xE9;l ni su familia habr&#xED;an constatado y disfrutado la maravilla que envuelve cada vida nueva, la unidad que brota del perd&#xF3;n generoso y sin condiciones y todas las ventajas que vienen aparejadas cuando uno, en vez de enjuiciar y criticar, levanta la vista y busca los dones positivos.</description></oembed>
