<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Revista ISTMO</provider_name><provider_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023</provider_url><author_name>Revista ISTMO</author_name><author_url>https://dim-id.com/pruebaentradas2023/author/admin/</author_url><title>Competir por el futuro</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="LUtqHtJv7t"&gt;&lt;a href="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/1996/03/01/competir_por_el_futuro/"&gt;Competir por el futuro&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://dim-id.com/pruebaentradas2023/1996/03/01/competir_por_el_futuro/embed/#?secret=LUtqHtJv7t" width="600" height="338" title="&#x201C;Competir por el futuro&#x201D; &#x2014; Revista ISTMO" data-secret="LUtqHtJv7t" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
//# sourceURL=https://dim-id.com/pruebaentradas2023/wp-includes/js/wp-embed.min.js
&lt;/script&gt;
</html><description>En nuestro vertiginoso cambio de la era de las m&#xE1;quinas a la de la informaci&#xF3;n, las pr&#xE1;cticas m&#xE1;s pol&#xE9;micas se convierten en los preceptos administrativos m&#xE1;s tradicionales. Un arado jalado por caballos resulta in&#xFA;til en el piso de una f&#xE1;brica. Las herramientas administrativas pertenecientes a la era de las m&#xE1;quinas pueden resultar irrelevantes en la era de la informaci&#xF3;n. Nadie ha reinventado a&#xFA;n la pr&#xE1;ctica de la administraci&#xF3;n para la era de la informaci&#xF3;n. Son pocas las respuestas hasta el momento. Necesitamos mejores preguntas. Despu&#xE9;s de todo, cualquier empresa que aspira al liderazgo no se conforma con repetir respuestas. El liderazgo aborda preguntas que otros ni siquiera contemplan. &#xBF;Cu&#xE1;les son esas nuevas interrogantes? Con la era de las m&#xE1;quinas surgi&#xF3; una percepci&#xF3;n tecn&#xF3;crata de la administraci&#xF3;n. De la &#x201C;administraci&#xF3;n cient&#xED;fica&#x201D; de Frederick Winslow Taylor, a las disciplinas de la investigaci&#xF3;n de operaciones, hasta la nueva moda de reingenier&#xED;a de los negocios, los administradores se han visto m&#xE1;s como ingenieros que como art&#xED;fices. Los administradores eran analistas, es decir, gente de cerebro izquierdo. La labor de un administrador consist&#xED;a en convertir los imponderables en ponderables (&#x201C;Dado un coeficiente de no-elasticidad de 0.81 en el precio, creemos que esta nueva f&#xF3;rmula de precios puede convertir nuestra participaci&#xF3;n de mercado en un 27% en los pr&#xF3;ximos treinta y seis meses&#x201D;). En la era de las m&#xE1;quinas, un administrador era un profesionista. Los administradores eran contadores p&#xFA;blicos titulados, con maestr&#xED;as en Administraci&#xF3;n de Empresas o ex-alumnos de programas de administraci&#xF3;n avanzada. Un administrador era un analista (an&#xE1;lisis de igualdad de ingresos y gastos, del valor agregado, de segmentaci&#xF3;n, de estructura de costos). En la era de las m&#xE1;quinas, la actividad administrativa se da dentro de los l&#xED;mites convencionales de la industria, de la empresa tradicional, la autoridad establecida, el contexto nacional, la especializaci&#xF3;n de funciones, la factibilidad demostrada y en el tiempo presente. La administraci&#xF3;n se daba siguiendo reglas, n&#xFA;meros y libros. Eso era entonces, ahora los l&#xED;mites han desaparecido, el juego es otro, el libro de reglas se vuelve obsoleto. Consideremos los siguientes puntos: EL CAMBIO EN LOS L&#xCD;MITES DE AUTORIDAD Tradicionalmente, la autoridad se establec&#xED;a de arriba a abajo, de los accionistas a los directores, de los directores a los gerentes, de los gerentes al staff. Los niveles de autoridad se delineaban conforme a l&#xED;mites de presupuestos para gastos y alcance de autonom&#xED;a. El poder pr&#xE1;ctico derivaba del control de los recursos, de la propiedad intelectual y confidencial que uno pose&#xED;a, y de las sanciones que se pod&#xED;an infligir. Eso era antes; esto es ahora: En la econom&#xED;a del conocimiento, los &#xFA;nicos empleados que vale la pena tener poseen muchas otras opciones de empleo; se aburren f&#xE1;cilmente si no viven desaf&#xED;os; buscan un trabajo conforme a sus propio intereses. Los trabajadores del conocimiento m&#xE1;s capaces no se consideran a s&#xED; mismos soldados leales; se perciben m&#xE1;s bien como miembros de una facultad. Ya no se trata de un corporativo de oficinas generales, ahora es m&#xE1;s bien un &#x201C;campus&#x201D; corporativo. Surgen aqu&#xED; algunas interrogantes: &#xBF;Qu&#xE9; tan efectivas son las sanciones en un mundo de &#x201C;contratistas laborales independientes&#x201D;? &#xBF;C&#xF3;mo ejercitar la autoridad si falta la dependencia? De vez en cuando, la autoridad puede obligar al cumplimiento, pero nunca forzar al compromiso -trate de ganarse la lealtad de un joven y listo corredor de bolsa o gerente de marca, de 32 a&#xF1;os, a base del puro y crudo poder de jerarqu&#xED;a- . Eso es imposible. La generaci&#xF3;n que forma parte de la fuerza de trabajo a finales del siglo XXI, se encuentra tan poco convencida de la autoridad como cualquier otra generaci&#xF3;n a lo largo de la historia. A falta de una autoridad jer&#xE1;rquica, &#xBF;c&#xF3;mo desarrollar una autoridad leg&#xED;tima en torno a las decisiones?, &#xBF;qu&#xE9; hacer para que &#x201C;las cosas se hagan&#x201D;? En muchas empresas, las computadoras personales, redes y sistemas de correo electr&#xF3;nico a nivel corporativo est&#xE1;n generando algo cercano a una democracia en informaci&#xF3;n. Las fronteras de la informaci&#xF3;n que delimitan la autoridad corporativa se vuelven cada vez m&#xE1;s permeables. Si cada decisi&#xF3;n puede ser prevista, si los hechos relevantes son de f&#xE1;cil y amplio acceso, &#xBF;acaso no puede ser desafiada en cada ocasi&#xF3;n?, &#xBF;qu&#xE9; trascendencia tiene la autoridad si no puede ser jam&#xE1;s de idiosincrasia o capricho? La frase, &#x201C;&#xA1;s&#xF3;lo hazlo!&#x201D;, resulta bien para una campa&#xF1;a publicitaria, pero no posee mucho peso cuando los empleados tienen toda la informaci&#xF3;n de los hechos, son capaces de utilizar su juicio, y adem&#xE1;s, est&#xE1;n bastante dispuestos a desafiar el criterio de aqu&#xE9;llos para quienes trabajan. LOS L&#xCD;MITES DE CONTROL SE TORNAN DIFUSOS En la era de las m&#xE1;quinas, el control lo era todo. Los gerentes eran al&#xE9;rgicos a las sorpresas. Los resultados de esa obsesi&#xF3;n eran los sistemas de reportes o&#xAD;nerosamente detallados, las interminables juntas de revisiones, las abruptas llamadas telef&#xF3;nicas ante alguna variaci&#xF3;n en el presupuesto, la tentaci&#xF3;n aquella de demostrar que se sab&#xED;a m&#xE1;s que el gerente de operaciones, y una aparentemente insaciable sed de m&#xE1;s datos por parte de las oficinas generales. En los gerentes, era igualmente fuerte la tendencia a tener bajo control directo todos los recursos importantes para el &#xE9;xito. Las fronteras de las unidades de negocios se defin&#xED;an con el objeto de minimizar hacia atr&#xE1;s para obtener mayor control de las entradas cr&#xED;ticas. Los negocios en coinversi&#xF3;n estaban bien siempre y cuando uno terminara con 51% del capital. Si lo que se manejaba era una gran subsidiaria nacional de una empresa multinacional, se trabajaba con el fin de obtener para el propio pa&#xED;s la asignaci&#xF3;n de esos recursos cr&#xED;ticos para el desarrollo. Eso era entonces; esto es ahora: Con frecuencia el control es ilusorio. Medir no es controlar, como lo puede atestiguar cualquier meteor&#xF3;logo. En nuestro acelerado mundo, los ciclos de vida de los productos suelen ser m&#xE1;s cortos que los ciclos contables. Los datos contables son excelentes para las autopsias pero p&#xE9;simos para la direcci&#xF3;n. Y no s&#xF3;lo es cuesti&#xF3;n de oportunidad en el tiempo, es tambi&#xE9;n cuesti&#xF3;n de lo inapropiados que resultan. &#xBF;Los sistemas de control</description></oembed>
