Formar e instruir, nunca una sin la otra
Uno de los dramas más frecuentes y nocivos en la educación superior es que un profesor no tenga metas claras. Pero, ¿qué es carecer de ellas? ¿Saben los profesores con certeza en qué consiste su papel y qué se espera de ellos? Analizar el binomio instruir-educar ayuda a contestar estas preguntas.